Día 290

2 REYES 23.1 – 28, 2 CRÓNICAS 34.29 – 35.19.

El día de hoy continuaremos hablando de la vida del rey Josías. Después del sorprendente proceso de búsqueda de Dios del rey y todos los pasos de fe que fue dando, hoy estudiaremos el evento que tal vez sería el punto más importante en el reavivamiento espiritual que estaba experimentando Judá y también los sobrevivientes de Israel: la celebración de la Pascua.

Después de que Josías encontró el libro de la ley y reaccionó con humildad y con temor a Dios, recordemos que Dios le hizo saber a través de la profetisa Hulda que aunque Jerusalén sería castigada por su pecado, no sería en tiempos de Josías porque Dios había tomado en cuenta la reacción de su corazón, de la cual se había agradado. ¿Qué hizo Josías inmediatamente después que escuchó la respuesta de Dios a su oración? Veamos lo siguiente:

  1. Convocó a una reunión especial a todos los ancianos, sacerdotes, levitas y habitantes en general de Judá y de Jerusalén en la cual el rey mismo se dedicó a leer “todo el libro del pacto que se había encontrado en el templo del Señor” (2 Cr 34.30).
  2. Después renovó el pacto entre el pueblo y su Dios e hizo un compromiso público de obedecer todos los mandatos de Dios “con todo el corazón y con toda el alma” (2 Cr 34.31). No solo se comprometió a obedecer fríamente y por cumplir, sino con verdadera sinceridad y con todo su esfuerzo personal.
  3. El pueblo de Jerusalén reaccionó haciendo el mismo compromiso que estaba haciendo su rey (2 Cr 34.32).
  4. Acto seguido, inició una campaña muy agresiva enfocada en extirpar de la tierra prometida todo rastro de idolatría y paganismo que hubieran dejado sus antecesores en el trono, los reyes de Samaria y el propio pueblo tanto de los reinos del norte y del sur. 2 Reyes 23.4-20 nos proporciona detalles muy específicos de los focos de idolatría que fueron objetivo de destrucción de Josaías: los altares dedicados a Baal, Asera y todos los poderes del cielo; las habitaciones de las personas dedicadas a la prostitución ritual (hombres y mujeres) que estaban dentro del templo, las estatuas que reyes anteriores habían dedicado a dioses paganos, y más. Destruyó construcciones y altares que varios tristemente célebres reyes anteriores habían levantado: Acaz, Manasés, Salomón y Jeroboam. También ejecutó a los sacerdotes paganos y regresó de las provincias a los sacerdotes de Dios que vivían fuera de Jerusalén, para que regresaran a su trabajo, pero disciplinó a aquellos sacerdotes que se prestaron a la idolatría.
  5. Durante su campaña de purificación, se cumplieron profecías proclamadas siglos atrás, como cuando sacó huesos enterrados junto al altar de Betel levantado por el famoso Jeroboam y luego los quemó sobre el altar de Betel, cumpliendo así lo que se anunció en 1º Reyes 13.1–2 (DHH-LA), “1Cuando Jeroboam estaba quemando incienso sobre el altar, llegó a Betel un profeta de Judá mandado por el Señor. 2Y por orden del Señor habló con fuerte voz contra el altar, diciendo: “Altar, altar: El Señor ha dicho: ‘De la dinastía de David nacerá un niño, que se llamará Josías y que sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los santuarios en lugares altos que sobre ti queman incienso; y sobre ti quemarán huesos humanos.’ ”” De hecho, la misma gente de la ciudad reconoció que Josías estaba cumpliendo la profecía (anunciada aproximadamente en el 931 a.C., es decir, unos 300 años antes que Josías comenzara a reinar). Como podemos ver, todo estaba contemplado por Dios.

¿Qué motivó a Josías para reaccionar con estas acciones? Pensando en el corazón humilde y reverente que mostró hacia Dios y al enterarse que Dios mismo le había contestado a través de la profetisa, ¡seguramente estaba muy agradecido! El Dios de Abraham, Isaac y Jacob le había contestado a él, un joven inexperto hijo de reyes paganos y con un reino hecho pedazos espiritualmente hablando. Esa respuesta le daría las fuerzas internas para llevar a cabo toda la reforma religiosa y espiritual que se describe en estos capítulos.

Una vez que terminó su tarea de purificar la tierra, Josías convocó a todo el pueblo a celebrar la Pascua tal como la había ordenado Dios en los libros de la Ley. Algunos detalles importantes:

  1. La fecha de la celebración ordenada fue el año 18 del reinado de Josías (cuando él tendría unos 26 años de edad), según dice en 2 Reyes 23.23.
  2. Ordenó a los levitas transportar el arca de la alianza al templo (ésta es una de las últimas menciones públicas del arca en el Antiguo Testamento) (2 Cr 35.3).
  3. Josías puso el ejemplo persona de ofrendar animales para los sacrificios, el cual fue seguido por sus funcionarios (2 Cr 35.7).
  4. Toda la celebración de la Pascua se llevó a cabo de forma muy precisa de acuerdo con los mandatos contenidos en la ley, cada aspecto, cada detalle, cosa por cosa. De hecho, fue tan excelente que 2 Reyes 23.22 dice, “No se había celebrado una Pascua igual desde la época en que los jueces gobernaban en Israel, ni durante todos los años de los reyes de Israel y de Judá.”, y también 2º Crónicas 35.18 dice, “18 Desde los tiempos del profeta Samuel no se había celebrado una Pascua semejante. Ninguno de los reyes de Israel jamás había celebrado la Pascua como lo hizo Josías, porque hizo participar a todos los sacerdotes y levitas, a todo el pueblo de Jerusalén y a la gente de todo Judá e Israel.” Históricamente hablando esta celebración fué única.

Tan justo e íntegro fue el mandato de Josías que 2 Reyes 23.25 dice, “Nunca antes hubo un rey como Josías, que se volviera al SEÑOR con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas, obedeciendo todas las leyes de Moisés. Desde entonces nunca más hubo un rey como él.” Realmente Josías marcó una enorme diferencia en la historia de los reyes de Israel y de Judá, ya que a pesar de venir de un trasfondo completamente desviado (su padre y su abuelo, es decir 2 generaciones), él decidió buscar directamente a Dios y a través de ese proceso, fue transformando su entorno, ayudando a volverse a Dios no solamente a Judá, sino también a los sobrevivientes de Israel. Su juventud y su inexperiencia no fueron obstáculo para que Dios lo usara, ya que Él bendijo el corazón sincero y humilde que mostró Josías.

Para terminar, es necesario aclarar lo siguiente. Durante estos capítulos se menciona que Josías incursionó en su campaña de purificación en lugares fuera del territorio de Judá como Betel, que estaba en Samaria, el antiguo reino del norte que había sido invadido por los asirios y sus habitantes desterrados. Nuevamente en 2 Crónicas 35.18 se hace mención que el alcance de las reformas religiosas de Josías inciuyó no solamente a todo el pueblo de Judá, sino también a toda la gente de Israel (los que habían sobrevivido al exilio). ¿Cómo fue posible esto? De acuerdo con las notas de la DHH-LA, la decadencia del imperio asirio que estaba ocurriendo justo en tiempos de Josías, le permitió a él reconquistar parcialmente el antiguo reino del norte (o Samaria) y llevar sus reformas religiosas hasta ellos.

Conclusiones:

  1. ¿Cómo reaccionamos cuando Dios nos contesta nuestras oraciones? ¿Qué hacemos después de que claramente identificamos una respuesta de Dios a peticiones nuestras? ¿Seguimos el corazón de Josías de entregarnos más aún a la misión y la obra de Dios en la tierra motivados por la gratitud? ¿O seguimos con nuestras vidas de forma indiferente como si nada hubiera pasado? Recordemos que somos insignificantes a los ojos de Dios y si Él, el Creador del universo entero nos contesta, ¡es un enorme privilegio! Hay que responder a ello de la mejor forma.
  2. ¿Necesitamos una campaña de purificación personal en nuestra vida para erradicar alguno o varios pecados? ¿Necesitamos una renovación espiritual urgente? Si es así, ¿qué estamos esperando para comenzar? Se sincero con tu situación, establece metas a corto y largo plazo, ¡y comienza a trabajar en reconstruir tu vida espiritual!
  3. ¿Qué diferencia estamos marcando en nuestra iglesia local? ¿Nuestra presencia en la iglesia tiene algún impacto positivo en algún área? ¿Cómo nos recordarán los creyentes con quienes convivimos el día que ya no estemos en este mundo? Pensemos en cómo fue recordado Josías, por la diferencia espiritual que hizo en su tiempo, y luchemos por ser recordados de forma similar un día.
  4. Dios está buscando corazones como el de Josías, que sin importar edad, preparación o experiencia, más bien sean completamente sinceros y entregados a buscarlo y a hacer su voluntad. Una vez que los encuentra, hace grandes cosas a través de los mismos. ¿Eres tú uno de ellos?

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