Día 412

1 CORINTIOS 12.1-14.40.

Los capítulos 12 al 14 de 1 Corintios tratan ampliamente el tema de los dones espirituales, con especial énfasis en los dones de carácter sobrenatural de los cuales la iglesia de Cristo en Corinto disfrutaba en forma completa. Recordemos que el apóstol estuvo en esa ciudad al menos 18 meses, tiempo suficiente para impartir dones espirituales a prácticamente toda la iglesia. Sin duda, la iglesia de Corinto era una de las congregaciones más ricas en dones de todas las iglesias del primer siglo, pero a la vez esa situación trajo varios problemas para ellos.
En 1 Corintios 12.1, Pablo dijo, “En cuanto a los dones espirituales, hermanos, quiero que entiendan bien este asunto.” Es decir, el apóstol a manera de introducción a todo el desarrollo que hace en prácticamente 3 capítulos del libro, dejó por escrito la razón por la que decidió profundizar en el tema: quería que los corintios comprendieran de forma completa el tema de los dones espirituales. Veamos qué puntos importantes encontramos en estos capítulos con respecto a los dones espirituales en la vida de los creyentes:
  1. Aunque los dones son diversos, el Espíritu Santo es quien los otorga (1 Co 12.4). Todo proviene del Espíritu, que a su vez hace lo que Dios quiere.
  2. Cada creyente recibe “una manifestación especial del Espíritu” (1 Co 12.7). Es decir, todo verdadero cristiano ha recibido al menos un don de parte del Espíritu Santo, ya que Pablo dijo, “A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu”. Además, dicha repartición está bajo el control del mismo Espíritu, “quien reparte a cada uno según él lo determina.” (1 Co 12.11). Ahora, ¿cuál es el propósito de esto? Dice el mismo versículo, “para el bien de los demás” o “para lo que es provechoso” (BTX) o “para que nos ayudemos mutuamente” (NTV). Cuando revisemos las listas de dones espirituales, meditemos en cómo funcionaba cada uno y nos daremos cuenta que todos están orientados 100% a beneficiar al resto de los creyentes, no solamente a la persona que los tiene. Es decir, no existe egoísmo alguno en el tema de los dones espirituales.
  3. En estos capítulos aparecen al menos 2 listas de dones espirituales (1 Co 12.8-10 y 1 Co 12.28-30), los cuales podemos agrupar de la siguiente manera: “palabra de sabiduria” o “la capacidad de dar consejos sabios” (NTV), “palabra de conocimiento” o “que hablen con profundo conocimiento” (DHH-LA), “fe”, “dones para sanar enfermos”, “poderes milagrosos” o “poder de hacer milagros” (TLA), “profecía” o “hablar de parte de Dios” (TLA), “discernir espíritus” o “capacidad de distinguir entre los espíritus falsos y el espíritu verdadero”, “hablar en diversas lenguas”, “interpretar lenguas”. Podemos identificar que dentro de esta lista existen dones espirituales del tipo ordinario (como tener fe o la capacidad de dar consejos sabios) y otros del tipo sobrenatural o milagroso (sanar enfermos, profetizar, distinguir espíritus, etc.). Otra cosa importante es que Pablo afirma que no todos los cristianos poseían todos los dones (1 Co 12.29-30), es decir, no todos hablaban en lenguas ni todos eran profetas ni todos sanaban enfermos. Más bien, algunos de estos dones se convertían en roles de servicio, como dice 1 Co 12.28, “En la iglesia Dios ha puesto, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego los que hacen milagros; después los que tienen dones para sanar enfermos, los que ayudan a otros, los que administran y los que hablan en diversas lenguas.” Esto quiere decir que era voluntad de Dios que algunos de las personas que tenían algunos de estos dones los utiilzaran ampliamente para beneficiar a la iglesia a través de esos roles de servicio. Finalmente, al parecer Pablo sí reconoce que había unos dones más importantes que otros, ya que después de mostrarles ambas listas, terminó diciendo, “Ustedes, por su parte, ambicionen los mejores dones.” (1 Co 12.31) o “Por lo tanto, ustedes deberían desear encarecidamente los dones que son de más ayuda.” (NTV). ¿Cuáles eran estos dones? El desarrollo de los siguientes capítulos contiene la respuesta.
  4. La segunda parte de 1 Co 12.31 dice algo sorprendente, pensando en el contexto inmediato del texto: “Ahora les voy a mostrar un camino más excelente.” ¿Y cuál es ese? Pues el camino del amor, que es desarrollado de manera impresionante en el capítulo 13 de 1 Corintios, en el cual Pablo dejó bien claro que aunque tengamos los mejores dones del mundo, los más profundos conocimientos y las más grandes hazañas; si no tenemos amor, ¡no somos nada! Es decir, dones y talentos sin amor son inútiles a los ojos de Dios. Ahora, como nota exegética importante, necesitamos entender que en este pasaje Pablo está utilizando exageraciones intencionales con el objetivo de hacer énfasis en un punto: hablar lenguas angelicales, entender todos los misterios, poseer todo conocimiento, trasladar montañas, entregar a los pobres todo, entregarse a morir. ¿Quién realmente conoce todos los misterios y tiene todo el conocimiento? ¿Quién trasladó montañas por su fe en el Nuevo Testamento (de forma literal no figurada)? Y en el mismo razonamiento, ¿quién habla las “lenguas angelicales”? ¡Nadie! Pablo estaba utilizando aquí una figura literaria conocida como hipérbole, que es básicamente una exageración intencional con el objetivo de plasmar en la audiencia un punto específico. Como dice el Holman New Testament Commentary: I & II Corinthians, de Broadman & Holman Publishers, “La construcción gramatical del idioma original no indica que Pablo afirmara haber hecho todo eso. El habló enteramente de forma hipotética, sin referencia alguna a haber llevado a cabo alguna de esas cosas… Gramaticalmente, no existe evidencia de que Pablo creyera que fuera posible hablar en las lenguas de los ángeles. En ningún otro lugar la Biblia nos provee evidencia de esa posibilidad.” Así que afirmar que existen las lenguas de los ángeles y que los creyentes modernos pueden hablarlas a través del don de lenguas (como lo hace el movimiento carismático moderno), ¡es una completa equivocación!
  5. En 1 Corintios 13.4-13 encontramos la mejor definición de lo que es el amor que jamás se haya escrito. Básicamente el apóstol definió el amor a través de otras cualidades que se desprenden y que se expresan libremente a través de alguien que ha aprendido a amar verdaderamente: paciencia, bondad, no envidia, ni orgullo, no jactarse, no ser rudo, no ser egoísta, no enojarse fácilmente, no ser rencoroso, no alegrarse en la maldad sino en la verdad, perdonar y disculpar todo, siempre confiar y creer en los demás, soportar todo. ¿Creemos que sabemos amar? Comparémonos con esa lista de forma honesta, seguro nos daremos cuenta que todavía nos falta un largo camino por recorrer. Otro aspecto importante es que Pablo habló del carácter eterno del amor (“El amor jamás se extingue”, 1 Co 13.8), que nunca desaparecería, principalmente porque Dios mismo es amor (“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.”, 1 Jn 4.8).
  6. También encontramos un detalle muy importante acerca de la vigencia de los dones espirituales: “mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y el de conocimiento desaparecerá. 9 Porque conocemos y profetizamos de manera imperfecta; 10 pero cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá.” (1 Co 13.8-10). Desde el versículo 8 hasta el 12 encontramos la referencia a que definitivamente un día el don de profecía y el de lenguas desaparecerían. ¿Cuándo? “cuando llegue lo perfecto” (1 Co 13.10). ¿Qué es esto? De acuerdo con el libro Paul’s Letters to a Troubled Church: I and II Corinthians, de Bible Lessons International, la palabra griega teleios utilizada en dicho versículo significa “madurez, completo o “totalmente equipado para una tarea asignada”. Los estudiosos están divididos en cuanto a la interpretación del significado del tiempo en que llegaría “lo perfecto”: a) cuando se completara de escribir el Nuevo Testamento (esta es la menos posible de las interpretaciones), b) cuando la iglesia llegara a la madurez espiritual, c) cuando Jesús regrese. No tenemos una certeza en cuanto a qué significa “lo perfecto”, pero lo que sí nos queda claro de este pasaje es la preeminencia del amor por encima de cualquier don espiritual y que al final del día, lo más importante es tener amor en el corazón y no estar llenos de dones espirituales, sean ordinarios o sobrenaturales, tal como dice 1 Corintios 13.13, “Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor.”
  7. Sin embargo, en la historia de la iglesia cristiana hay afirmaciones interesantes de varios creyentes importantes que mencionaron la desaparición de los dones milagrosos del Espíritu Santo: a) “El Espíritu Santo dio señales de su presencia en el inicio del ministerio de Cristo. Y después de su ascención, dio aún más. Pero desde ese tiempo, estas señales han disminuído, aunque todavía hay rastros de su presencia en algunos…”. (Orígenes, 248 d.C.).,  b) “El ES cayó sobre los que creyeron y hablaron en lenguas que no habían aprendido, como el Espíritu les daba que hablaran. Esas eran señales adoptadas al tiempo. Porque fueron provechosas como señal del ES en todas las lenguas para mostrar que el evangelio de Dios debía correr por todas las lenguas del mundo. Fueron hechas para señal, y pasaron”. (San Agustín, 354-430 d.C.)., c) “Todo el pasaje es muy oscuro; pero la oscuridad es producida por nuestra ignorancia de los hechos a que se refiere y por su cese, pues ocurrieron, pero ahora no ocurren”.   (Juan Crisóstomo de Constantinopla, s. IV, discutiendo 1 Co 12-14).
  8. Pablo profundizó especialmente sobre el tema del don de lenguas y el de profecía (1 Corintios 14.1-25). Al parecer en la iglesia de Corinto abundaba el don de las lenguas y el apóstol consideró necesario dar algunas instrucciones sobre cómo manejar dicho don de forma ordenada, aunque les recomendó que mejor buscaran estar llenos de amor y ambicionar el don de profecía por encima de los otros (1 Co 14.1). Con respecto al don de lenguas, Pablo enseñó que a menos que alguien tenga el don de interpretar las lenguas, ¡es inútil para la edificación de otros! (1 Co 14.5). Es decir, el don de lenguas y el don de interpretación deberían ir de la mano. Al parecer no todos los discípulos que hablaban en lenguas (la misma palabra griega glossa que significa “idioma”) tenían el don de interpretarlas, ya que dijo, “Por esta razón, el que habla en lenguas pida en oración el don de interpretar lo que diga.” (1 Co 14.13). Al parecer, a través de la oración los discípulos podían recibir de Dios otro don espiritual que completara los que ya tenían. Pablo también afirmó que él hablaba en lenguas “más que todos ustedes” (1 Co 14.18) y sin embargo él prefería hablar en los idiomas que la iglesia comprendía para edificarlos. A través de su propio ejemplo, el apóstol mostró que él no buscaba utilizar sus dones de forma egocéntrica y orgullosa, sino todo lo hacía para ayudar a la iglesia a edificarse.  Finalmente, Pablo también afirmó que en una reunión de la iglesia era mejor que alguien profetizara (hablar mensajes de parte de Dios) en idioma conocido para que los visitantes no creyentes fueran beneficiados ya que así sus corazones serían expuestos y reprendidos por Dios mismo, abriendo las puertas así a su conversión (1 Co 14.25).
  9. Para terminar nuestro análisis, en 1 Corintios 14.26-40 encontramos una serie de instrucciones con respecto a cómo guardar el orden en los servicios de la iglesia y que se convirtieran en un caos: a) todos los cristianos podían participar aportando algo para edificación de los demás (ya fuera cantar o enseñar o revelar algo o un mensaje en lenguas o una interpretación, 1 Co 14.26), b) se debería participar por turnos de 2 o tres personas máximo y si se trataba de lenguas era necesario tener un intérprete o mejor no usar ese don en esa reunión (1 Co 14.28), c) la persona al frente no debería adueñarse del centro de atención sino más bien ceder la palabra a otro creyente que fuera a utilizar otro don para aportar algo (1 Co 14.30). Esto con respecto a los dones de tipo milagroso o sobrenatural y algunos que tenían que ver con exponer algo al frente. Ahora, Pablo también dijo, “Como es costumbre en las congregaciones de los creyentes, 34 guarden las mujeres silencio en la iglesia, pues no les está permitido hablar.” (1 Co 14.33-34). Esto parece contradecir lo que Pablo mismo permitía (que la mujer profetizara y orara al frente, 1 Co 11.5), pero de acuerdo con la Biblia de Estudio Apologética, lo que al parecer estaba sucediendo en la iglesia de Corinto es que cuando algún cristiano estaba exponiendo algo al frente de todos, su esposa lo interrumpía para hacerle preguntas, contribuyendo así a fomentar más caos todavía. Así, la petición de Pablo de silencio para las esposas no era permanente, sino específica, referida a este tema de las preguntas, por eso dijo, “Si quieren saber algo, que se lo pregunten en casa a sus esposos; porque no está bien visto que una mujer hable en la iglesia.” (1 Co 14.35). Es decir, Pablo vuelve a hacer énfasis en el deber de la esposa de respetar el rol de su esposo de ser la cabeza de la casa y no intentar pasar por encima de él. Todo era con motivo de mantener el orden agradable a Dios en la iglesia (1 Co 14.40).

Conclusiones:

    1. Todos los cristianos tenemos dones que el Espíritu nos ha otorgado, al menos uno. Necesitamos descubir cuál es o cuáles son y buscar la manera de ponerlos al servicio de la iglesia para contribuir a edificar la fe de otros.
    2. Jamás en la mente de Dios estuvo la idea de un uso egoísta y orgullos de los dones que Él da a los creyentes a través de su Espíritu. La iglesia de Corinto al parecer sufría de ese tipo de uso desviado de los dones y Pablo quería que corrigieran el camino. Igualmente, en la iglesia moderna, asegurémonos que nadie está tratando de utilizar algún don o talento solo para alimentar su ego, sino con un corazón realmente preocupado por aportar algo positivo a la construcción de la iglesia.
    3. Encontrar una persona que afirma ser cristiana y tener dones espirituales, incluso del tipo sobrenatural, pero mantiene un carácter enojón, impulsivo, grosero, agresivo, rencoroso y demás; ¡es una total contradicción a lo que el Espíritu de Dios es! No olvidemos que sin amor, aún el mejor de los dones es completamente inútil. Trabajemos en nuestro carácter para reflejar realmente el amor de Dios.
    4. Si analizamos el manejo y la administración de los dones del Espíritu en el Nuevo Testamento y lo comparamos con los argumentos y las prácticas del movimiento carismático moderno (especialmente con el don de lenguas), ¡encontramos varias diferencias! Dejo aquí dos recursos de enseñanza que pueden ser útiles para comprender que el movimiento carismático moderno tiene serios problemas con respecto a lo que realmente la Biblia enseña: a) estudio “Está vigente el don de lenguas hoy en día“, b) conferencia “El Movimiento Carismático“. Tengamos cuidado en no permitir que nuestras emociones guíen nuestras convicciones.
    5. Recordemos que Dios no es un Dios de caos (1 Co 14.33), por lo tanto es muy importante mantener orden y equilibrio en las reuniones de la iglesia.
Los dejo con una conferencia por el Dr. John MacArthur acerca de los errores de los grupos carismáticos y neopentecostales.


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