Día 322

EZEQUIEL 37.1 – 27.

El día de hoy estudiaremos uno de los pasajes más famosos del libro de Ezequiel: el mensaje sobre lel valle de los huesos secos. Estudiemos entonces el texto que nos corresponde y descubramos lo que tiene preparado para nosotros.

  1. En Ezequiel 37 la Biblia nos dice que Dios trasladó a Ezequiel “hasta un valle que estaba lleno de huesos… Estaban … completamente secos.” (Ez 37.1-2). Después le hizo la pregunta, “—Hijo de hombre, ¿podrán estos huesos volver a convertirse en personas vivas?” (Ez 37.3). Si nos ponemos por un instante en el lugar de Ezequiel, contemplando un valle lleno de huesos humanos dispersos y secos completamente, ciertamente esa pregunta sonaba muy difícil de contestar. No es lo mismo imaginarnos una situación y decir “-Sé que Dios puede resolverlo” a estar mirando físicamente la situación con todas las limitantes que nuestra realidad humana nos proporciona y que nos hagan la misma pregunta. Pareciera como si Dios quisiera ayudar a Ezequiel en su fe con la pregunta y con la demostración de poder que haría después.
  2. En los versículos 3 al 10 de Ezequiel 37 podemos observar un despliegue asombroso del poder de Dios al ponerle milagrosamente carne y músculos y armar de nuevo los cuerpos hasta que finalmente les infundió el famoso “aliento” o “aliento de vida” (NBLH) o “espíritu” (BTX). Hasta antes de este evento, solamente eran huesos con carne y piel. Hasta que lo recibieron es cuando ya se podían considerar seres vivos. Dios hizo un milagro ante los ojos de Ezequiel. El tamaño del grupo de personas que se resucitó de alguna manera fue el de “un gran ejército” (Ez 37.10). Dios se presentó ante Ezequiel como alguien capaz de traer de nuevo a la vida a personas que llevaban seguramente años de muertas y cuyos restos visiblemente solamente eran huesos desordenados. Si Dios podía hacer eso, ¡ciertamente podía hacer cualquier cosa!
  3. En el versículo 11 Dios deja muy clara la razón por la cual permitió a Ezequiel presenciar esa visión: “«Hijo de hombre, estos huesos representan al pueblo de Israel. Ellos dicen: “Nos hemos vuelto huesos viejos y secos; hemos perdido toda esperanza. Nuestra nación está acabada”.” El pueblo de Israel después de que experimentaron tan grande sufrimiento y que se encontraban exiliados en Babilonia pues seguramente estaban sintiendo una gran desesperanza. Realmente creían que su nación simplemente se había extinguido y que nunca más volverían a existir como tal. Dios se dio cuenta y quiso ayudarles a través de esta visión a que entendieran que mientras ellos fueran su pueblo, ¡siempre habría esperanza! Y les confirmó que un día reconstruiría su nación justo como los huesos secos que volvieron a la vida y los llevaría a todos de regreso a su tierra.
  4. Y para terminar con su mensaje de esperanza futura, en los versículos 15 al 28 Dios les dio una noticia sorprendente: ¡un día unificaría al antiguo reino del norte con el reino del sur! Dentro de estos pasajes encontramos al menos 13 promesas que Dios hizo al respecto: 1. Dios personalmente los haría regresar (v. 21a). 2. Dios les regresaría sus tierras de donde fueron exiliados (v. 21b). 3. Dios generaría una nación de las dos que ocupaban la tierra anteriormente (v. 22a). 4. Dios pondría un solo rey para gobernar a todos (v. 22b, 24a). 5. Dios se aseguraría de que nunca más estuvieran divididos (v. 22c). 6. Dios se encargaría de que su pueblo nunca más se entregara a la idolatría (v. 23a). 7. Dios los limpiaría de sus pecados y los restauraría a una relación con Él convirtiéndose así de nuevo en su pueblo (v. 23b). 8. Su pueblo sería obediente a sus mandatos (v. 24b). 9. Dios establecería a su pueblo para siempre en la tierra, al menos “sus hijos y sus nietos” (v. 25). 10. Dios establecería un nuevo “pacto de paz” con ellos (v. 26). 11. Dios los ayudaría a que se multiplicaran y gozaran de prosperidad y paz (v. 26a). 12. Dios establecería su templo enmedio de ellos y viviría entre ellos (v. 26b-27). 13. Dios convertiría a Israel en un testimonio de su gran nombre y poder (v. 28).
  5. Ahora, la mención en el v. 24 de “Mi siervo David será su rey y tendrán un solo pastor” nos ayuda a entender, como lo menciona el The New American Commentary: Ezekiel, de Broadman & Holman Publishers, que esa profecía no se cumpliría en su totalidad al menos inmediatamente después del regreso del exilio de su pueblo sino más bien apuntaría a un futuro lejano. Muchos de los símbolos, figuras y versículos que usa Ezequiel fueron repetidos por el apóstol Juan en el libro de Apocalipsis, lo cual nos confirma que una parte de esta promesas está reservada para el futuro.

Conclusiones:

  1. Muchas veces, ante situaciones que nos parecen imposibles, necesitamos preguntarnos lo siguiente, “-¿Creo yo que Dios puede solucionar esto?” Así como Dios quiso ayudar a la fe de Ezequiel, así también muchas veces nos quiere ayudar a incrementar nuestra fe ante situaciones que parecen imposibles de resolver.
  2. Cuando oramos a Dios debemos comprender que nos estamos dirigiendo al Creador del universo entero y a quien da y quita la vida humana. Si tuvo poder para devolver músculos y piel a esqueletos olvidados seguramente tiene poder para ayudarnos en nuestros problemas y nuestras necesidades. ¡No permitamos que nuestra fe en Él se debilite!
  3. Cuando llegamos a sentir que ya se perdió toda la esperanza es justo cuando Dios nos puede sorprender mostrándonos un rayo de esperanza enmedio de la oscuridad. Si somos creyentes y seguimos sus caminos, no nos olvidemos que Él tiene un plan perfecto para todo y que después de toda tribulación siempre encontraremos luz. ¡No perdamos nuestra confianza en Él!
  4. En la Biblia encontramos muchas promesas diseñadas para darnos fe, consuelo y esperanza en momentos de dificultad en nuestras vidas. Démonos el tiempo de conocerlas, estudiarlas y grabarlas en nuestro corazón para que las tengamos a la mano en el momento de más necesidad.

 

Los dejo con un video con una ilustración digital sobre lo que sucedió en Ezequiel 37.


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