Día 93

NÚMEROS 26 – 27.

Después de que pasó la difícil situación con la plaga por el pecado de los hombres de Israel, Dios le pide a Moisés que elabore un nuevo censo, como el había hecho anteriormente en el capítulo 1 de Nümeros. Todo el capítulo 26 trata con el cumplimiento de esta instrucción y con los resultados arrojados.

Recordemos Num 1.2–3 (NTV), “«Registren los nombres de todos los guerreros de toda la comunidad de Israel, por sus clanes y sus familias. Anoten en la lista a todos los hombres que tengan veinte años o más y que sean aptos para la guerra. Tú y Aarón anoten a las tropas.” Y ahora comparemos el versículo con Num 26.2, “Registren por familias los nombres de los guerreros de toda la comunidad israelita. Anoten en una lista a todos los hombres de veinte años o más y que sean aptos para la guerra”. Es exactamente la misma instrucción. Algunos datos relevantes sobre este nuevo censo:

  1. El censo se aplicó cuando los israelitas estaban estacionados en “las llanuras de Moab, junto al río Jordán, frente a Jericó”. Es decir, estaban a un paso de cruzar hacia la tierra prometida. El primer censo se aplicó cuando los israelitas estaban en el desierto del Sinaí (Num 1.1). En el mapa incluido al final de este artículo podremos visualizar exactamente la ubicación geográfica y la ruta que ya habían cubierto.
  2. De acuerdo al v. 51, el total de las tropas registradas en cada tribu y en cada clan fue de 601,730. Recordemos que en Num 1.46 el total del primer censo en el desierto del Sinaí fue de 603,550.
  3. Dios le ordena  Moisés que se organizara la repartición de tierras de una forma proporcional al tamaño de las tribus (v. 52-54). Ya estaban por entrar a la tierra prometida y Dios quería que todo estuviera ya distribuido desde antes de comenzar la conquista.
  4. Durante todo el relato se hacen distintas menciones de los israelitas que fueron muriendo durante el recorrido debido a sus rebeliones y sus pecados, como el caso de Coré, Datam y Abiram y los 250 de sus seguidores que se los tragó la tierra (v. 10); o Nadab y Abiú, los hijos de Aarón (v. 61), que murieron por haber quemado una clase de fuego diferente a la que Dios les había ordenado.
  5. El registro de los levitas se hizo por separado porque a ellos no les correspondería una porción de tierras como a las demás tribus, como ya previamente Dios lo había establecido (v. 57 – 62). Solo los levitas varones de un mes o más sumaron 23,000 (v. 62).
  6. Los dos últimos versículos del capítulo 26 dicen, “??64 Nadie en esta lista aparecía en el registro anterior hecho por Moisés y Aarón en el desierto de Sinaí.    ??65 Pues el SEÑOR había dicho acerca de ellos: «Todos morirán en el desierto». Ninguno de ellos sobrevivió excepto Caleb, hijo de Jefone y Josué, hijo de Nun. “, “Entre ellos no existía ya ninguno de los empadronados por Moisés y el sacerdote Aarón” (BTX). ¿Qué entendemos entonces con esto? Que ya habían muerto todos los adultos rebeldes que debían morir y solo quedaban los hijos de aquellos israelitas que ya habían crecido y estaban en edad suficiente para combatir. Ahora, esto no significa que habían muerto TODOS los adultos que entraron en el primer padrón, porque tenemos vivos todavía a los hijos de Aarón (Eleazar e Itamar). Más bien habían muerto todos los adultos rebeldes y quedaron aquellos que fueron fieles a Dios y no participaron en las rebeliones.

El capítulo 27 se enfoca en dos cosas principales: a) una necesidad de legislar el caso de hombres que morían sin dejar varones descendientes y que solo quedaban sus hijas u otros familiares cercanos para recibir la herencia, b) el llamado de Dios a Moisés para que contemple de lejos toda la tierra prometida y el recordatorio que le hace de su próxima muerte:

  1. En los versículos 1 al 11 se presenta el caso de las hijas de un hombre llamado Zelofehad (eran 5). Eran de la tribu de José. Al ver ellas que se estaba repartiendo la tierra prometida a cada tribu y clan, acudieron “a Moisés, al sacerdote Eleazar y a los jefes de las tribus y a toda la comunidad” (v. 2) para presentar su caso. Su petición es que recibieran una porción de terreno junto con el resto de sus parientes y que su clan no desapareciera solo porque no había descendientes varones.
  2. Dios reconoció que la petición de ellas era “legítima” (v. 7) y ordenó que se hiciera como ellas pedían. Pero además aprovechó la oportunidad para legislar casos como estos y dejar claro que aunque no hubiera descendientes varones, sus hijas, o falta de estas, el pariente inmediato próximo, deberían recibir la herencia que la persona dejara. Y se volvió un “requisito legal”.
  3. En los versículos 12 al 23 Dios le muestra a Moisés desde una de las montañas al oriente del río Jordán toda la tierra prometida. También le recordó lo siguiente: ??”13 Después de verla, al igual que tu hermano Aarón, morirás;    ??14 pues los dos se rebelaron contra mis instrucciones en el desierto de Zin.” ¡Qué duro sería este momento para Moisés! Pero seguramente también qué satisfacción de haber atendido al llamado de Dios y estar cerca del fin de su misión. Sentimientos encontrados tal vez en esos momentos.
  4. ¿Cómo respondió Moisés? ¿Cuáles fueron sus siguientes palabras ante esto? ¿Acaso dijo, “¡-Dios, no seas tan cruel!” o “-Ya no me atormentes con esto” o “-Al fin me voy a librar de estos”? ¡No! Dice en los versículos 16 al 17, “??16 —Oh SEÑOR, tú eres el Dios que da aliento a todas las criaturas. Por favor nombra a un nuevo hombre como líder de la comunidad.    ??17 Dales a alguien que los guíe … para que la comunidad del SEÑOR no ande como ovejas sin pastor.” ¿Qué le estaba preocupando a Moisés en este momento? Que el pueblo se quedara sin pastor, sin un líder. ¡No estaba pensando en él! ¡No estaba lamentándose por él! Estaba realmente preocupado por el pueblo de Israel.
  5. Esto nos refleja otro aspecto del crecimiento espiritual de Moisés para este momento. A través de toda la jornada del éxodo, Moisés había aprendido a amar al pueblo de Israel y a preocuparse realmente por él. Tantas intercesiones que hizo por el pueblo para que no fuera destruido, para que Dios lo perdonara, para que se le diera una nueva oportunidad. Tantas frustraciones, enojos, decepciones y también tantas alegrías. Toda esta larga batalla de Moisés por dirigir al pueblo le había enseñado a apreciarlo y había adquirido de alguna manera el corazón de Dios para su pueblo: cuidarlo y ser un pastor para él.
  6. Dios le respondió entre los versículos 18 al 23 ordenándole que nombrara a Josué como el nuevo líder (mencionando que también él tenía el Espíritu) y a través de una ceremonia que incluía imposición de manos, se le presentara al sacerdote y a toda la comunidad con el encargo de dirigir al pueblo. Dios había estado preparando el corazón de Josué para este momento a través de andar cerca de Moisés y ser su ayudante. Josué había reflejado un corazón de aprendiz y un corazón fiel a Dios. Era justo lo que Dios necesitaba para levantarlo ahora como líder en lugar de Moisés.
  7. Sin embargo, fijémonos cómo Dios ordena que cuando Josué necesitara dirección, debería ir directamente ante el sacerdote Eleazar quien usaría el Urim para determinar la voluntad de Dios. Y en base a eso ellos tomarían su decisión (v. 21). Esto es una gran diferencia de cómo Moisés recibía dirección cuando la necesitaba: él iba directo a hablar con Dios y este le respondía. No necesitaba intermediarios. En el caso de Josué no sería así, porque Moisés era realmente privilegiado en su relación con Dios y no habría otro más como él.

Les adjunto un mapa para que podamos ubicar dónde estaban parados exactamente los isaelitas para este punto del libro de Números: en las planicies de Moab, en el extremo superior derecho, tomado de Mapas de la Biblia Caribe, de Editorial Caribe.

Mapa para Num 26

Conclusiones:

  1. No podemos tener acceso al número real de israelitas que murieron en el desierto. Los totales de ambos censos dan una pequeña diferencia, pero hay que considerar aparte de todos los que fueron muriendo, todos los que fueron naciendo también durante esos años. Lo único que podemos saber es que para este punto, todos los adultos que debían morir porque así lo había decretado Dios, ya habían muerto. Estaban listos entonces para entrar a la tierra prometida.
  2. Algunos críticos de la Palabra de Dios llegan a mencionar que el Dios de la Biblia es un dios machista y que está en contra de las mujeres. La historia de las hijas de Zelofehad en el capítulo 27 y cómo Dios resolvió el asunto a su favor, junto con muchos otros pasajes en toda la Escritura, nos demuestran que no es verdad este juicio. A pesar de las circunstancias culturales vigentes en cada período histórico que el pueblo de Israel y después la futura iglesia vivieron, Dios siempre consideró a la mujer y le dio su lugar.
  3. Si somos creyentes con años de caminar con Cristo necesitamos aprender del corazón de Moisés, que a pesar de tantos obstáculos y problemas con el pueblo que dirigía, aprendió a amarlo, cuidarlo y preocuparse sinceramente por su bienestar y por su fidelidad a Dios. Esto nos recuerda a Jn 21.15–17 (NTV), “15 Después del desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos? —Sí, Señor —contestó Pedro—, tú sabes que te quiero. —Entonces, alimenta a mis corderos —le dijo Jesús. 16 Jesús repitió la pregunta: —Simón, hijo de Juan, ¿me amas? —Sí, Señor —dijo Pedro—, tú sabes que te quiero. —Entonces, cuida de mis ovejas —dijo Jesús. 17 Le preguntó por tercera vez: —Simón, hijo de Juan, ¿me quieres? … —Entonces, alimenta a mis ovejas.” Al madurar realmente en nuestra fe aprendemos que el amor a Dios, el amor a Cristo y el amor al pueblo de Dios van de la mano. Quien crea que ama a Dios y que Jesús es su Señor pero no puede desarrollar amor, cuidado y corazón de pastor para la iglesia, ¡se está engañando!
  4. A veces cuando cristianos que han estado sirviendo en algun rol de liderazgo por un largo tiempo y por diferentes situaciones salen del mismo o son removidos por alguna causa, pierden el corazón de pastor para con la iglesia. Moisés pasó otra “prueba ácida” del liderazgo: al ser removido por Dios de su cargo original seguía preocupándose por Israel y su petición final a Dios fue en ese contexto. Dios nos ayude a todos los que servimos como dirigentes en cualquier nivel para que cuando llegue alguna prueba como ésta, mantengamos el corazón hacia la iglesia que Dios mismo nos ayudó a formar y no tiremos todo a la basura para solo vivir existencias centradas en nuestras propias necesidades.

6 Responses to “Día 93”

  1. Jorge R. Moreno Peñaloza dice:

    Gracias, cuanta enseñanza con tanta profundidad día con día, que nos permita seguir buscando mejorar como discípulos y entender el por que de tantas situaciones en la vida del cristianismo.

  2. blanca dice:

    GRACIAS ARTURO POR TU GRAN CORAZON POR LA DEDICACION DE PODERNOS ENSEÑAR ESTOS DEVOCIONALES POR QUE HE APRENDIDO MUCHO VALORAR TU TRABAJO Y TAMBIEN PODER APRENDER HATRAVEZ DE LEER LOS LIBROS DEL PENTAUTEICOS GRACIAS.

  3. Bibiana Cisneros dice:

    Gracias Arturo, que importante lo que nos enseñas en este día, que a pesar de las circunstancias o pruebas que tengamos que vivir dentro de la Iglesia, Dios mira con agrado el amor y el servicio que brindemos de todo corazón a su pueblo Santo, ¡Me insipirá a seguir adelante !

  4. Lulu tovar dice:

    Así es mil gracias Maestro

  5. Vicky dice:

    Muchas gracias Arturo DTB

    Me impacta como termino moldeado el carácter de Moisés

  6. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Es realmente animante ver que la justicia del Señor siempre se cumple y que los culpables jamas quedan sin castigo, obviamente que ahora tenemos la opción de arrepentirnos pues Jesucristo pago por nuestros pecados, sin embargo no es un juego de seguir y seguir pecando por el hecho de que Jesús pago, Dios es justo y sabe dar a cada uno lo que se merece, por ello no todos murieron en el desierto, es animante y es de temer el apartarse del camino.
    Es también animante el carácter de Padre del Señor que jamas deja a su pueblo sin conducción sin cuidador.
    Lo que me impacta mucho es conocer la relación del Señor y Moisés, como el Señor le dio a Moisés el privilegio de hablarle directamente y de contestarle directamente, y ver como a nadie el Señor le ha concedido tal dignidad.
    Como ya se menciono en otros comentarios es admirable el corazon de Moisés, como fue transformándose hasta llegar a ser un pastor preocupado solo de su rebaño, que ejemplo a seguir.
    Gracias Arturo cada día estos estudios animan y retan para ser mejor discípulo de Cristo

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