Día 148

JOSUÉ 17 – 18.

Estos capítulos continúan con el tema de la repartición de las tierras asignadas por sorteo divino a cada una de las tribus de Israel, en este caso específico, a las tribus restantes que no habían recibido aún territorio (las primeras tribus lo recibieron en el lado oriental del río Jordán de parte de Moisés, como hemos estado recordando).

  1. El capítulo 17 se enfoca exclusivamente en la repartición de tierras en el lado occidental del río Jordán a los clanes restantes de las medias tribus de Manasés y Efraín. Varios puntos importantes en estos pasajes son:
  2. El v. 1 aclara que en el lado oriental del río una parte de los clanes de la media tribu de Manasés recibió tierras (los descendientes del hijo mayor de José), pero no el resto, a quienes se debía repartir territorios pero ahora del lado occidental. Eran el resto de los descendientes de los hijos varones de José quienes recibieron territorio.
  3. El trato justo a las mujeres (17.3-4). Le presentaron a Josué el caso de Zelofehad, quien no tuvo hijos varones, solo hijas. Y estas últimas le recordaron al sacerdote Eleazar, a Josué y a los líderes israelitas que Moisés ya había dicho previamente que ellas deberían recibir tierras al igual que los hombres de su tribu. Este caso aparece registrado en Números 27, y dice en el v. 5 del mismo capítulo, “Moisés le presentó al Señor el caso de ellas, y el Señor le respondió: «Lo que piden las hijas de Zelofejad es algo justo, así que debes darles una propiedad entre los parientes de su padre. Traspásales a ellas la heredad de su padre.” Ellas habían estado esperando el momento justo para reclamar lo que Dios les había prometido y nuevamente podemos observar la rectitud de Josué de acceder a su petición y otorgarles lo que pedían (17.6).
  4. La incapacidad de los descendientes de Manasés de conquistar varias ciudades (17.11-13). A pesar de que esta tribu recibió más ciudades, la Biblia registra que “los descendientes de Manasés no pudieron conquistar esas ciudades. Fueron incapaces de expulsar a los cananeos, quienes siguieron viviendo allí.” (17.12). Es la tercera vez en el relato que escuchamos que otra tribu no pudo concretar la eliminación de la población local y terminaron aceptándolos aunque sometidos a esclavitud.
  5. La queja de los descendientes de José y su falta de fe para llevar a cabo la conquista (17.14-18). Estos mismos israelitas de los que hemos estado hablando se presentaron ante Josué para quejarse, “¿Por qué nos diste solamente una porción de tierra para habitar si el SEÑOR nos bendijo con tanta gente?” (17.14). Josué les contesta que si eran tan grandes pues que ocuparan territorios en el bosque “donde viven los ferezeos los refaítas” (tribus que Dios había mandado exterminar en Dt 20). La respuesta de los israelitas evidenció su falta de fe para la conquista, ” —Es cierto que la zona montañosa no es lo suficientemente grande para nosotros. Pero todos los cananeos de las tierras bajas tienen carros de combate hechos con hierro, tanto los que viven en Bet-sán y en sus asentamientos vecinos como los que habitan el valle de Jezreel. Son demasiado poderosos para nosotros.” (17.16). Es decir, “-es cierto que esa área es increíble pera nosotros, PERO… son demasiado poderosos para nosotros”. Reconocían que ese territorio era muy bueno pero su mente trabajaba de forma muy humana, a pesar de tantos milagros que habían presenciado. Su mentalidad era: “-Sí Dios quiere bendecirnos con esa tierra…. PERO…. las circunstancias son muy difíciles, no se puede”. ¿Te suena familiar? ¿Has pensado así alguna vez? ¿Lo has expresado así?
  6. ¿Cómo les respondió Josué? ¿Respaldó su negativismo y su falta de fe? Veamos lo que les dijo, “??… —Ya que ustedes son tan fuertes y numerosos, se les dará más de una porción de tierra… Despejen toda la tierra que quieran de allí y tomen posesión de sus extremos más lejanos. Y también expulsarán a los cananeos de los valles, aunque ellos sean fuertes y tengan carros de combate hechos con hierro.” Es decir, “-¡Vayan y conquístenla, a pesar de los obstáculos!” La mentalidad de Josué era totalmente a la inversa de los descendientes de José: “-Es cierto, hay obstáculos… PERO… Dios es más poderoso, ustedes vencerán.” Con razón no pudieron expulsar a los paganos de las ciudades que les habían entregado, ¡no tenían la fe suficiente! Se fijaban demasiado en los obstáculos. ¿Con quién te identificas más? ¿Con la fe de los descendientes de José? ¿O con la fe de Josué?

El v. 1 del capítulo 18 nos muestra una especie de pausa en el proceso de repartición de tierras para que todo el pueblo de Israel completo se reuniera en Silo y se levantara el tabernáculo o “Tabernáculo de Reunión” (BTX) o “tienda de reunión” (NBLH). Esta es la primera vez que se menciona el tabernáculo en todo el libro de Josué. De acuerdo al Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 4: Josué, Jueces y Rut, de la Editorial Mundo Hispano, hay varios puntos relevantes con respecto a este suceso:

  1. Se está dando el cambio de una sociedad seminómada a una sociedad sedentaria. El santuario pasó de estar vagando en el desierto junto con todo el pueblo a estar localizado de forma fija en una ciudad en el territorio de Canaán.
  2. El lugar de Silo pertenecía al territorio asignado a la tribu de Efraín y estaba en el corazón del territorio de Canáan. Esto de alguna manera simbolizaba el lugar central que ocupaba el culto a Dios para el pueblo de Israel.
  3. La urgencia por ubicar y armar el santuario incluso por encima de terminar el trabajo de la repartición de tierras es una evidencia del corazón de Israel que deseaba establecer su relación con Dios y dejar el Arca del Pacto en un lugar fijo. Como creían que Dios se manifestaba en el Arca, el hecho de ubicarla fijamente en un lugar implicaba la presencia constante y central de Dios para todas las tribus. De hecho, el Arca estuvo en Silo por los siguientes 200 años, hasta que fue capturada por los filisteos (1 Sam 4): Sus ruinas servirían como amonestación futura a Israel en contra de la desobediencia (Jer 7.12).

En los versículos 2 al 10 Josué reclama al resto de las tribus cuánto tiempo más se tardarían en tomar posesión del resto de la tierra que les correspondía, al parecer no estaban siendo urgentes para obedecer a Dios, posiblemente se habían acostumbrado ya a la vida nómada y el cambio a ubicarse en lugares fijos no estaba siendo fácil para ellos. Sea como sea, Josué les ordena enviar exploradores y hacer mapas de la tierra y así lo hicieron. El proceso de asignación se llevaría a cabo de nuevo mediante un sorte sagrado ahora desde Silo, en el tabernáculo (18.10).

Nuevamente Dios dirigió la operación y se le asignó el territorio a la tribu de Benjamín (18.11-28). Dicho terreno se encontraba justo entre los territorios asigados a las tribus de Judá y de los descendientes de José. Nuevamente encontramos detalles geográficos de los límites y extensiones de su frontera así como los nombres de las ciudades que recibieron. De acuerdo al v. 28, todo esto sería “su hogar”. Por fin dejaban su vida nómada de 40 años en el desierto para establecerse y tener un verdadero hogar.

Conclusiones:

  1. Aprendamos del corazón íntegro de Josué. Cada promesa que Dios o Moisés les había hecho a tal o cual grupo de israelitas, hombres o mujeres, Josué la llevó a cabo sin dudar, sin alterarla de ninguna manera y sin titubear. Es un hecho que Josué obedeció a Dios en todo tanto en la conquista como en la repartición de tierras. Admiremos su integridad y luchemos por ser cristianos obedientes en todo en cada área de nuestra vida. ¡No es imposible lograrlo!
  2. Los descendientes de Josué revelaron varios problemas que van de la mano. Por un lado se quejaron y reclamaron porque querían más pero por otro lado no quisieron tener la fe necesaria para apropiarse de lo que necesitaban. Muchas veces podemos exponer exactamente esa misma actitud en la vida cristiana: queremos todo pero no estamos dispuestos a pagar el precio para conseguirlo, ya sea en incrementar nuestra fe o hacer los cambios necesarios en nuestro carácter o en desarrollar las cualidades espirituales que no tenemos. Si algo es seguro es que cuando estamos en esa actitud, la respuesta de Dios a nuestras quejas sería muy similar a la de Josué: “-¡Vayan y conquístenla, a pesar de los obstáculos!”
  3. Es importante que entendamos cómo nuestra mente humana y apegada a la carne procesa los retos y las dificultades que encontramos en nuestro caminar de fe. Pensamientos como, “-Sí, Dios me quiere bendecir, sí, Dios me ama…. PERO … mis problemas… los obstáculos…. mis limitaciones…. ¡SON MÁS GRANDES QUE DIOS!” Tener fe es desarrollar la mentalidad totalmente opuesta a ésta. ¿Cómo está tu fe hoy? Cuando estudiemos el libro de Salmos profundizaremos en este cambio de mentalidad que necesitamos dar en nuestra vida si somos creyentes.
  4. Tribu por tribu fue recibiendo su herencia en territorios, abandonando la vida nómada en el desierto y encontrando un verdadero hogar. ¡Debió haber sido tan especial para ellos! Luego de 40 años de vagancia en el desierto por fin podrían tener un lugar propio. Me hizo pensar en la vida sin una relación con Dios y cómo cambia cuandolo encontramos a Él, es como abrir los ojos y darnos cuenta que anduvimos viviendo en el desierto y de repente llegar al verdadero hogar, en una relación con nuestro Creador todos los días. ¡Mantengamos en el corazón la chispa y la gratitud a Dios por habernos sacado del desierto y llevado al hogar!

7 Responses to “Día 148”

  1. blanca martinez dice:

    INCREIBLE ARTURO GRACIAS NOS HAYUYA A REFLEXIONAR MAS QUE NOS ESFORZEMOS A OBEDECER A DIOS EN TODO LO QUE EL NOS PIDE Y TENGAMOS MUCHA FE QUE EL LO BA HACER.PARA CAMBIER TODO LO QUE LE PIDAMOS GRACIAS.

  2. Irma Martínez Angeles dice:

    Gracias Arturo, es cierto muchas veces nuestro corazón anhela cosas, pero no estamos dispuestos con todo a conquistarlas, cuando en realidad Dios va al frente y desea que nosotros peliemos por esos sueños, abriendonos paso para ser victoriosos.

  3. Nancy Lucio dice:

    infinitas gracias!!! no hay palabras para expresar cuanto aprecio el esfuerzo y la dedicación. Poder conocer cada vez más profundamente a Dios, simplemente no tiene precio…

  4. Adriana Casas dice:

    De verdad es tan fácil que se nos olvide de dónde nos sacó Dios, y más aún, que nos acostumbremos a sus bendiciones dejando así de valorarlas, bien dice la Biblia que no hay nada más perverso y engañoso que el corazón humano, por eso debemos enriquecer nuestra relación con Dios, porque sólo através de El podemos obtener la victoria sobre nosotros mismos. Gracias Arturo, espero que sigas mejor.

  5. Lulu tovar dice:

    Gracias Arturo buen dia

  6. Gustavo Ulloa dice:

    Así es, cada vez que nos proponemos algo ademas de dejarlo en manos de Dios, debemos esforzarnos lo suficiente para lograrlo, aún cuando humanamente creamos que no es posible, para Dios no hay imposibles, gracias

  7. Gildardo dice:

    Muchas gracias hoy me inspiro ver el ejemplo de Josus V17 al animar a los hijos de de Jose quienes no tenia n la fe necesaria para conquistar creo que mi metalidad necesita cambiar a ser mas positiva y con mas fe…pues es asi como Dios nos enseña y ayuda.

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