Día 121

JOB 9 – 10.

En estos capítulos tenemos la respuesta de Job a Bildad y también un diálogo imaginario con Dios acerca del sufrimiento de Job. Recordemos que Job está cargado de emociones y frustración por no explicarse las razones para su sufrimiento. Estos sentimientos llevarán a Job a expresar con convicción supuestas verdades acerca de Dios pero que a la luz del concepto completo de la Biblia, no son reales. Algo parecido le pasó a los 3 amigos de Job, que por su forma de pensar “cuadrada” no concebían otra perspectiva del sufrimiento humano en relación con Dios.

Analicemos el capítulo 9 que es una respuesta directa a Bildad:

  1. Dudas sinceras frente a la mentalidad de su época (v. 2). Job afirma con respecto a los juicios que Bildad había hecho en el capítulo anterior, “«Sí, yo sé que en teoría todo esto es verdad. Pero ¿cómo puede una persona ser declarada inocente a los ojos de Dios?”, “¡Ese cuento ya lo conozco! Yo sé bien que ante Dios nadie puede alegar inocencia” (TLA). Podemos darnos cuenta que Job también estaba inmerso en la mentalidad de Bildad en cuanto a que Dios hace sufrir a los malvados solamente. Por eso su pregunta, que aunque salía de toda lógica del pensamiento de su época, en su corazón seguía siendo un cuestionamiento sincero sin respuesta, “¿cómo puede una persona ser declarada inocente a los ojos de Dios?”
  2. La tentación de cuestionar a Dios (v. 3 – 4). Estos versículos reflejan la intención en el corazón de Job de cuestionar a Dios por sus actos con la pregunta, “Si alguien quisiera llevar a Dios a juicio, ¿sería posible responderle siquiera una vez entre mil?” (v. 3). Job realmente estaba inquieto por su situación y comenzaba a contemplar cuestionar a Dios sinceramente para tratar de encontrar respuestas.
  3. El dominio de Dios sobre la naturaleza (v. 4 – 13). Job hace mención de su creencia de que Dios controlaba la naturaleza a su antojo. Resulta interesante la mención de las constelaciones Osa, Orión, las Pléyades y “las constelaciones del cielo del sur” (v. 9). Algunas de éstas Dios mismo las menciona en Job 38.31, “¿Puedes tú guiar el movimiento de las estrellas y atar el grupo de las Pléyades o aflojar las cuerdas de Orión?” Esto refleja un conocimiento de las estrellas por parte de Job y sus amigos. De acuerdo con el Commentary on the Old Testament, de Hendrickson Publishers, Job estaba mencionando las grandes estrellas del norte (Osa), del sur (Orión) y del oriente (Pléyades) que servían como guía de navegación para los viajeros. Otra mención interesante aparece en el v. 13, “Dios no contiene su enojo; aun los monstruos del mar son aplastados bajo sus pies.”, “Debajo de El quedan humillados los que ayudan al Rahab (monstruo marino).” (NBLH). ¿Quién es “Rahab”? De acuerdo con el Nuevo Comentario Bíblico: Siglo Veintiuno, de Sociedades Bíblicas Unidas, Rahab es un nombre (como “Leviatán” que aparece en Job 3.8) dado a un legendario monstruo marino del caos que de acuerdo a las tradiciones populares hebreas (no contenidas en la Biblia), había luchado contra Dios en el momento de la creación. Otros pasajes que hacen mención a esto son Job 26.12, Sal 89.10 e Is 51.9.
  4. El sentimiento de pequeñez y vulnerabilidad de Job ante Dios (v. 15 – 35). Job combina sus emociones con juicios acerca del carácter de Dios dando como resultado ideas no precisas: a) la falta de fe en que Dios realmente le pondría atención aunque él le clamara (v. 16), b) la aparente indiferencia de Dios a la rectitud humana cuando dice en el v. 22, c) “Inocente o perverso, para Dios es lo mismo”, d) la actitud aparentemente sádica de Dios ante el sufrimiento del justo (v. 23, “él se burla de la desesperación del inocente”, BTX), e) la resignación a una aparente injusticia de parte de Dios al castigar a Job de esa manera (v. 29, “Pase lo que pase, seré declarado culpable; entonces, ¿para qué seguir luchando?”), y f) la petición de Job de un “mediador” entre Dios y él que le ayudara a calmar su sufrimiento (v. 33-35).

Tal como sucedió con sus amigos desde el inicio que por estar tan apegados a su forma de pensar elaboraron conclusiones inexactas acerca de Dios, lo mismo le está pasando ahora a Job. Tanto sufrimiento y tantas emociones guardadas en su corazón le estaban llevando a concluir puntos de vista erróneos acerca del carácter de Dios. ¿Cómo podemos asegurar esto? Pues porque hay pasajes específicos en el resto de las Escrituras que claramente contradicen los puntos de vista de Job:

  1. Jer 29.12-14, Dios se deja encontrar si lo buscamos de todo corazón.
  2. Sal 84.11, “el Señor ama y honra a los que viven sin tacha, y nada bueno les niega” (DHH-LA), Dios no es indiferente a los que se esfuerzan por agradarlo.
  3. Sal 116.15, “Mucho le cuesta al Señor ver morir a los que lo aman” (DHH-LA), a Dios le duele el sufrimiento del justo y del inocente.
  4. Lc 11.9-10, “el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre.”, Jesús nos anima a la perseverancia en la oración y a no darnos por vencidos.

El capítulo 10 presenta una hipotética oración que Job pensaba hacer a Dios donde daría rienda suelta a su “alma llena de amargura” (v. 1) y sus quejas:

  1. El v. 1 nos aclara que su intención con dicha oración era desahogarse, expresar quejas “abiertamente”. El resto de la propuesta de oración reflejaría por lo tanto esa perspectiva.
  2. Job plantea pregunta que pensaba hacerle a Dios como “¿Ves las cosas de la misma manera que la gente?” (v. 4), “¿Dura tu vida lo mismo que la nuestra?” (v. 5), “¿me harás volver tan pronto al polvo?” (v. 9), “¿Por qué entonces me sacaste del vientre de mi madre?” (v. 18). Al parecer la intención de Job era algo así como ayudar a Dios a recapacitar sobre el daño que le estaba haciendo a su vida.
  3. En los versículos 8 al 12 Job reconoce la participación divina desde el origen de su existencia humana: “Tú me formaste con tus manos… me hiciste del polvo… guiaste mi concepción y me formaste en el vientre… me vestiste con piel y carne y tejiste mis huesos junto con mis tendones… me diste vida… me mostraste tu amor… preservaste mi vida”. Era claro que la fe de Job incluía creer en la creación divina y en que Dios está atrás de cada ser humano que viene a esta tierra.
  4. Los versículos 13 al 14 reflejan la conclusión terrible a la que Job estaba llegando, por sus mismas circunstancias, “??…tu verdadero motivo —tu verdadera intención— era vigilarme y, si cometía pecado, no perdonar mi culpa.” ¿Es real esto? ¿Dios trae a la gente al mundo solo para vigilarla estrictamente para ver en qué se equivocan y poderlos castigar? Obviamente no, el resto de la Biblia nos pinta otra historia: “Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él, no muera, sino que tenga vida eterna” (Jn 3.16, DHH-LA). Dios ama al mundo y toda la Biblia es la historia de Dios queriendo alcanzar a su creación favorita porque se desvió.
  5. Hay una aparente descripción de la “región tenebrosa de la muerte” (v. 21, BTX) en los versículos 21 al 22 con las siguientes frases: “tierra de oscuridad y penumbra absoluta… tierra de penumbra y confusión… la luz es tan oscura como la medianoche”. Igualmente necesitamos recurrir a otros pasajes en las Escrituras que nos den un poco más de luz acerca de cómo es la vida después de la muerte para no quedarnos con una impresión posiblemente equivocada por la confusión en Job debido a su gran carga emocional.

Conclusiones:

  1. Las emociones fuera de control tienen el mismo efecto sobre nuestro discernimiento espiritual como los prejuicios y las ideas preconcebidas: nos crean perspectivas torcidas de quién es Dios y su plan para nuestra vida. Tanto Job como sus amigos estaban cayendo en la misma trampa pero desde puntos de partida diferentes. Tengamos cuidado con las emociones sin el control del Espíritu Santo porque nos pueden llevar a una visión completamente equivocada de Dios mismo.
  2. Demos gracias a Dios por su Palabra que aún en momentos de intensas emociones que nos traicionan el buen juicio, nos puede ayudar a reencontrar el balance y el equilibrio que Dios quiere. Job estaba en cierta desventaja ya que no podía acudir a Salmos o al Evangelio de Juan a comparar si sus conclusiones estaban de acuerdo con la Palabra de Dios. Nosotros sí podemos hacerlo. ¿Estamos aprovechando semejante privilegio para someter cada área de nuestra vida al escrutinio de las Escrituras? ¿O pasamos tranquilamente días sin abrir la Biblia, pensando y viviendo de acuerdo con lo que nuestra mente o nuestros sentimientos nos dictan?

8 Responses to “Día 121”

  1. Javier Flores dice:

    GRACIAS Arturo por profundizar en como las emociones nos pueden desviar y cuestionar a Dios

  2. Mirna Barrera de Hdz dice:

    Muchas gracias por tu esfuerzo, me ha caído como anillo al dedo este libro aunque creo que hoy en día si hubiera alguien como Job se lo acabaría el orgullo y eso es lo que tengo que profundizar para no errar y solo con las escrituras pues si creo que situaciones así nos llevan a crecer y a pensar como Dios. Gracias nuevamente y estamos orando por tu salud. Cuidate

  3. Norma De La Cruz Sanchez dice:

    Muchas gracias Arturo por la clase, es impresionante como nuestras emociones nos pueden llevar a perder de vista quien es Dios y aun pecar en contra de èl, pero creo profundamente que Dios es tan increible que justo en las emociones es donde trabaja tanto para hacernos completamente diferentes y es una pequeña parte en donde él quiera que seamos convertidos y transformados en verdadesros discipulos. Aprecio tanto tu amor y dedicaciòn a Dios, porque se que estas enfermo y apesar de ello estas al pendiente del devocional, muchas Gracias!!!!! aprecio mucho tu trabajo y gran ejemplo.

  4. ESTELA GARCIA dice:

    MUHAS GRACIAS!! POR DEJARTE USAR POR DIOS DE UNA FORMA TAN ESPECIAL! Y AYUDARNOS EN NECESIDADES TAN ESPECIFICAS. QUE DIOS TE BENDIGA Y ESTE EN CONTROL DE TU SALUD.

  5. Luz Marìa Aguiar Garcìa dice:

    Gracias, Gracias para mi es muy gratificante cada dìa porq Dios atravez de ud.y estè medio me ayudan y aclaran dudas en mi andar por este mundo.Gracias Arturo.

  6. RAUL ARCHUNDIA TELLEZ dice:

    GRACIAS ARTURO, SI PODEMOS ABRIR NUESTRO CORAZON A DIOS EN ORACION Y SACAR NUESTRA AMARGURA, PERO ALIMENTARNOS DE SU PALABRA PARA ASI SER SANADOS RAPIDAMENTE. GRACIAS

  7. Mary aguiar dice:

    buenisimo aprendiendo mucho mil gracias 🙂 dios te bendiga hermano

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