Día 95

NÚMEROS 31.

Este capitulo es completamente bélico. Comenzamos a vislumbrar lo que serían las conquistas de territorio prometido a Israel y no por las vías de la paz y el diálogo, sino por la fuerza. Si Dios había prometido darle a los israelitas toda la tierra de Canáan, pero ellos deberían esforzarse conquistándola y Él les ayudaría a lograrlo. Así que hoy estudiaremos los inicios de la “guerra santa” que Dios ordenó a los israelitas llevar a cabo.

Los versículos 1 al 2 narran a Dios dándole una noticia estremecedora a Moisés: que tomara venganza contra los madianitas por haber llevado al pecado a Israel y “Después morirás y te reunirás con tus antepasados.” Básicamente le dijo, “-vas a hacer esto y después te vas a morir”. No era una noticia fácil de asimilar seguramente para Moisés. Recordemos todo el viaje de fe que comenzó en aquel arbusto encendido en el libro de Éxodo y que estaba a punto de terminar. Seguramente no eran momentos fáciles para Moisés y muchas emociones estarían en su corazón.

A pesar de esto, Moisés fue fiel y en los versículos 3 al 13 encontramos las instrucciones para la batalla y la ejecución de la misma, tal como Dios le ordenó. Nuevamente la fidelidad de Moisés se sobrepone a cualquier sentimiento que pudiera tener. La orden fue juntar a 1000 guerreros por tribu, haciendo un total de 12,0000 guerreros, que fueron dirigidos en la batalla por Finees, hijo del sacerdote Eleazar y que además llevó al campo de batalla “los objetos sagrados del santuario”, “los vasos sagrados” (NBLH). ¿Exactamente qué eran estos “objetos sagrados” que llevaron a la batalla? De acuerdo a The Pulpit Commentary: Numbers, de Funk & Wagnalls Company, no es muy claro el pasaje como para poder identificar cuáles fueron los artículos del santuario que se llevaron, a menos que haya sido el arca misma ya que se convertiría en una costumbre en ellos llevar el arca a las batallas o expediciones (Num 10.33, Jos 3.14, 6.8, 1 S 4.3).

Las instrucciones de Dios se cumplieron y todos los hombres fueron muertos por los israelitas (v. 7), entre ellos estaban tos cinco reyes Madianitas (Eví, Requem, Zur, Hur y Reba) y también el famoso adivino y hechicero Balaam, hijo de Beor, quien fue muerto a espada. Dios ejecutó también el castigo contra este hombre que a pesar de haber tenido contacto con Dios e incluso haber sido movido por el Espíritu de Dios, al final decidió continuar con su perverso camino y dio un consejo final a los madianitas acerca de cómo afectar a Israel (como estudiamos en el análisis de Números 24). Finalmente Balaam pagó por su maldad por haber despreciado la bondad de Dios y a su pueblo. Estos pasajes registran también que el ejército israelita se quedó con el botín de todas las mujeres, los niños, el ganado y toda su riqueza.

Ahora, en los versículos 14 al 18 aparecen algunas de las palabras que más controversia y críticas han generado contra la Biblia y contra el Dios de la Biblia. Trataremos de darle una explicación sensata y en armonía con el resto de las Escrituras. La Biblia relata que cuando llegaró el ejército vencedor y Moisés vio el botín que presentaron, se enojó mucho porque todas las mujeres que habían hecho pecar a los israelitas con inmoralidad sexual y con adoración a Baal seguían con vida. Y en se contexto da una orden que en nuestros días y en nuestro mundo occidental suena muy difícil de aceptar: “Así que maten a todos los niños varones y a todas las mujeres que hayan tenido relaciones sexuales.” (v. 17).  ¿Leímos bien? ¿Entendimos bien? ¿Matar a niños y a mujeres indefensas? Y esto es justo lo que ha generado en muchas personas cuestionamientos como “-¿Cómo es que si Dios es amor y compasión, manda matar a inocentes como los niños y mujeres, que vendría siendo más bien un genocidio?” La pregunta es entonces, ¿cómo los cristianos podemos explicar esto de una forma congruente con toda la Biblia, no solo con el Antiguo Testamento? ¿Estamos hablando de un Dios en el AT a un Dios muy diferente en el NT? Intentemos encontrar algunas respuestas:

  1. Para comenzar, quien da la orden de estas ejecuciones no fue Dios directamente, sino Moisés (v. 15). Y el contexto de la orden fue el enojo de Moisés. Sin embargo, parece que Dios no impidió ni protestó por tal orden, como si la aprobara. La orden se ejecutó tal como dijo Moisés.
  2. Recordemos el contexto en el que se da la orden del ataque: la pureza ritual de Israel había sido comprometida por las malas intenciones de los madianitas y sus mujeres que sedujeron a los hombres israelitas y los llevaron a la inmoralidad y a la idolatría. Si no paraban radicalmente estas influencias, el mismo futuro de la nación de Israel estaría en peligro porque Dios no permitiría más desviaciones idolátricas y terminaría por exterminar al mismo Israel. Se trataba de decisiones difíciles para permitir que el estado teocrático de Israel pudiera sobrevivir y establecerse en el futuro.
  3. La orden de ejecución contra estas mujeres no representa el común denominador que Israel seguiría en la “guerra santa” por la tierra prometida. Deuteronomio 20.10–14 (NVI) dice, “10 »Cuando te acerques a una ciudad para atacarla, hazle  primero una oferta de paz. 11 Si acepta y abre las puertas, todos los habitantes de esa ciudad quedarán bajo tu dominio y  serán tus esclavos. 12 Pero si la ciudad rechaza la paz y entra en batalla contra ti, la sitiarás; 13 y cuando el Señor tu Dios la entregue en tus manos, matarás a filo de espada a todos sus hombres. 14 Como botín, podrás retener a las mujeres y a los niños, y el ganado y todo lo demás que haya en la ciudad.” Las mujeres y los niños serían protegidos normalmente en las conquistas, pero en esta ocasión no. ¿Por qué? En el caso de las mujeres porque habían motivado al pecado a Israel directamente y estaban manchadas delante de Dios con esa maldad, tenían una semilla de corrupción idolátrica en sus corazones y Dios no permitiría que lo volvieran a hacer. La prueba de esto es que dejaron vivas a las mujeres vírgenes.
  4. En el caso de los niños, un estudioso bíblico de apellido Ashlehy comenta que esta orden “fue para destruir intentos futuros de rebelión en Madián”. Fue una estrategia de guerra y conquista para ese pueblo y momento específico. De alguna manera Dios quería enfatizar la gravedad de la naturaleza del pecado que ocurrió y en la ejecución de mujeres y niños por fines rituales y estratégicos quedaba muy claro el mensaje.

Más adelante, cuando estudiemos Deuteronomio, comentaremos más de este asunto del aspecto ético de la “guerra santa”. Por el momento entendamos que la ejecución de estas mujeres y sus niños si fue una excepción a las reglas de guerra que Dios daría a Israel. Recordemos también que los relatos en narrativa del Antiguo Testamento muestran qué sucedió, no si fue necesariamente algo aprobado por Dios. Podemos asumir erróneamente que cada parte de las historias relatadas en el AT estaban de acuerdo con la voluntad de Dios, pero no fue así. Los autores bíblicos simplemente narraron las cosas tal como pasaron con todo realismo aunque en el aspecto ético para nosotros pueda ser un punto de controversia.

El resto del capítulo trata con dos aspectos: a) el problema de la contaminación ritual a que los israelitas se exponían por causa de los muertos en combate, y b) la repartición de este primer gran botín de guerra. Repasemos algunos conceptos importantes:

  1. Por las mismas instrucciones anteriores con respecto a tocar un cadáver, los soldados israelitas y sus utensilios de guerra quedaban en un estado de impureza ritual después de los combates y por eso se les requirió en los versículos 19 al 24 que se purificaran ante Dios por causa de los muertos en combate.
  2. En los versículos 25 al 54 se narra el momento de la repartición del botín de guerra, con la siguientes instrucciones, “dividan el botín en dos partes y den la mitad a los hombres que lucharon en la batalla y la otra mitad al resto del pueblo” (v. 27). Y después, otra división, de lo que pertencía al ejército necesitaban dar una porción al Señor (v. 28) como ofrenda. También de la parte que correspondía al pueblo, se tomaría otra fracción de la misma para entregársela a los levitas a manera de ofrenda también.
  3. Encontramos también los registros numéricos de los diferentes tipos de botín, incluyendo las mujeres vírgenes que también fueron entregadas a Israel como parte del mismo botín.
  4. Un dato interesante está en el v. 49, “«Nosotros, tus servidores, contamos a todos los hombres que salieron a la batalla bajo nuestras órdenes; ¡no falta ninguno de nosotros!” Los generales dando su parte de guerra a Moisés, ¡cero bajas! Sin duda Dios había estado con ellos y les había ayudado en la batalla. Y en una muestra de gratitud seguramente, estos generales y jefes decidieron entregar como ofrenda a Dios todos los artículos de oro que tomaron del botín (190 kg) y fueron llevados al tabernáculo “como recordatorio al SEÑOR de que el pueblo de Israel le pertenece.” Sin duda estaban agradecidos por la victoria en combate y porque Dios cuidó las vidas de todos los israelitas.

Conclusiones:

  1. A veces tenemos que sobreponernos a nuestros sentimientos y emociones para ser obedientes a Dios. Moisés tuvo que dar sus últimos pasos de fe haciendo precisamente eso. Imitemos su ejemplo en las diversas circunstancias que la vida nos presenta.
  2. La muerte de Balaam nos hace pensar que Dios da su merecido a la maldad tarde o temprano. Como dice Gál 6.7–8 (NVI), “No se engañen: de Dios nadie se burla. Cada uno cosecha lo que siembra. El que siembra para agradar a su naturaleza pecaminosa, de esa misma naturaleza cosechará destrucción; el que siembra para agradar al Espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna.” Balaam sembró maldad y cosechó su merecido.
  3. Cuando encontremos controversias éticas en las Palabra de Dios, consideremos bien todo el contexto de los pasajes antes de emitir juicios injustos contra Dios. Más adelante hablaremos a fondo de este tema, pero en el caso de estas mujeres y niños Dios tenía motivos para permitir su muerte. Quería dejar en claro las graves consecuencias de la idolatría.
  4. Así como los jefes de los israelitas fueron agradecidos porque Dios los regresó a todos con bien y con victoria, así nosotros también mostremos gratitud a Dios por las “pequeñas” cosas buenas que disfrutamos cada día: amanecer y ver a nuestra familia, regresar a casa con bien después del trabajo, comer, tener un lugar para dormir, mantener un trabajo, etc. A Dios le agrada que seamos agradecidos.

10 Responses to “Día 95”

  1. Jorge R. Moreno Peñaloza dice:

    Un capítulo en verdad muy difícil de entender, pero con la explicación que nos indicas, es más fácil poder dar un formato coherente , toda vez que no es sencillo explicarlo con nuestro propio razonamiento, Gracias

  2. José Luis Teja dice:

    Muchas gracias arturo!!

  3. Patricia Núñez González dice:

    cierto debemos sobreponernos a emociones y sentimientos porque muchas veces tropiezan con la voluntad de Dios.ser agradecidos cambia nuestra visión de Dios y el se glorifica en el agradecimiento por ” las pequeñas cosas” de cada ser humanó.

  4. Magda Cortes dice:

    Muchas gracias Arturo. Muchas veces he omitido estas lecturas belicas por considerarlas muy sanguinarias, aceptando que Dios lo permitio pero sin entenderlo realmente. Me ayudas a entender y ver la magnitud de radicalidad que debo tener para quitar de mi vida lo q puede separarme de Dios

  5. blanca dice:

    claro que debemos ser agradecisos mucho por que por DIOS tenemos todo y nos llena de su amor cada dia tenemos amigos sinceros yna familia y hijos trabajo y nos nos falta nada y el amor de el y la preteccion.

  6. Erika zavala dice:

    Gracias por este devocional es de gran ayuda, a pesar de ser un cap. bélico, vez al final el cuidado y protección de Dios en que no falta ni uno de los soldados. En los v.23 me hizo pensar en 1Pe 1:7 y 2Ti 2:20-21 hay tiempos donde eres un metal y aguantas la purificación de fuego y agua y hay veces que solo Dios te probara (purificara) con agua porque es lo que necesitas y puedes soportar, me siento agradecida por el cuidado y amor de Dios de probar mi fe, solo con lo que puedo soportar, me anima que aunque la vea difícil la prueba voy a poder pasarla y salir victoriosa

  7. Lulu tovar dice:

    Como siempre muy agradecida ,que Dios te bendiga

  8. Vicky dice:

    Muchas Gracias Arturo por la enseñanza y la dirección correcta. Dios te bendiga a ti y a tu familia!!!

  9. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Arturo, que importante entender que el Señor aunque no lo entendamos, siempre que da una dirección es por un motivo muy bien fundado, no nos dejemos llevar por el corazon pues bien conocemos la Escritura “no hay nada tan engañoso y perverso como el corazon humano. También es importante tener la conviccion de la inerrancia de la biblia, la palabra de Dios es perfecta .Gracias al Señor por recordarnos ser agradecido con El todos los días pues gracias a El tenemos vida y vida en abundancia.
    Un abrazo

  10. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Estoy muy feliz y agradecido de estar hoy participando de estos estudios nuevamente, deseo y oro por seguir en ello.
    Que capitulo tan clarificador acerca de lo que el Señor espera de cada uno; obediencia ante todo, no tomar el pecado a la ligera y siempre buscar el arrepentimiento, pues volverse en contra del Señor inevitablemente tendrá consecuencias si no me arrepiento; aceptar las decisiones del Señor pues el es el Altísimo y nosotros solo mortales; y por ultimo agradecer por toda mi vida y lo que pasa a diario.
    Gracias Arturo

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