Día 193

2 SAMUEL 13 – 14.

Poco tiempo después del episodio de David y Betsabé, las consecuencias del pecado de David tal como Dios las había anunciado comenzaron a aparecer. Los capítulos 13 y 14 nos describen la disfuncionalidad que había en las familia de David y nos dejan varias lecciones prácticas para nuestra vida:

  1. La falta de espiritualidad en la familia de David (v. 1 – 11). A pesar de que David era el “hombre conforme al corazón de Dios”, nos podemos dar cuenta en estos versículos que había un problema fuerte en el respeto a Dios de algunos miembros de su familia. Para comenzar, su hijo Amnón deseaba a su media hermana Tamar, como dice el v. 2, “Pero como Tamar era virgen, Amnón se enfermó de angustia al pensar que le sería muy difícil llevar a cabo sus intenciones con su hermana.” De acuerdo a las notas de la DHH-LA, las princesas vírgenes de las cortes reales eran muy custodiadas en el interior del palacio. El deseo de Amnón no era casarse con su hermana, sino tener relaciones sexuales con ella solamente. Por otro lado, Jonadab, hijo de un hermano de David, al ser cuestionado sobre este tema le ayudo a Amnón a desarrollar un plan para llevar a cabo sus malos deseos. En ninguno de los 2 podemos encontrar el menor respeto por Dios y por sus mandatos.
  2. La actitud espiritual de Tamar (v. 12 – 19). Al darse cuenta de las malas intenciones de su medio hermano, Tamar le dijo, “—¡No, hermano mío! —imploró ella—. ¡No seas insensato! ¡No me hagas esto! En Israel no se hace semejante perversidad.”, “…  eso no se hace en Israel. ¡No hagas infamia tal!” (BTX), “no me obligues a hacer algo tan malo y vergonzoso. Aquí en Israel, eso no se hace.” (TLA). La Ley Mosáica dice en Deuteronomio 27.22 (NVI), “Maldito sea quien se acueste con su hermana, hija de su padre o de su madre.”, y en Levítico 18.6–9 (NVI) dice, “»Nadie se acercará a ningún pariente cercano para tener relaciones sexuales con él o con ella. Yo soy el Señor… »No tendrás relaciones sexuales con tu hermana por parte de padre o de madre, ya sea nacida en la misma casa o en otro lugar.” Tal vez Tamar tenía en su mente estos mandatos y sabía que era algo grave lo que su medio hermano quería hacer. Sin embargo, le dijo también, ” sólo habla con el rey, y él te permitirá casarte conmigo.” (v. 13). Al parecer, a pesar de los mandatos de la Ley específicos al respecto, sí era permitido en ese tiempo casarse con medios hermanos, pero una violación entre familiares no era bien visto. De todos los personajes de esta historia, Tamar fue la más espiritual.
  3. El engaño del pecado y la destrucción que genera (v. 14 – 19). Después que Amnón logró su objetivo, que era acostarse con su hermana, la Biblia dice, “De pronto, el amor de Amnón se transformó en odio, y la llegó a odiar aún más de lo que la había amado. —¡Vete de aquí! —le gruñó.” (v. 15), “Amnón sintió un terrible aborrecimiento hacia ella, un aborrecimiento mayor que el amor que le había tenido” (NBHL), “cuando terminó la despreció más de lo que antes la había deseado.” (TLA). La echó a la calle y Tamar se fue desconsolada y con su túnica rasgada y ceniza en la cabeza, en señal de gran dolor. Este es un claro ejemplo del engaño del pecado. Las tentaciones nos pintan el pecado de una forma muy atractiva y nos imaginamos que si caemos en ellas, nos sentiremos más felices o más plenos. Pero una vez que decidimos pecar, esa imagen atractiva se desmorona y nos enfrentamos a la terrible realidad: la destrucción moral que nos deja y el alejamiento con Dios que genera. Al final del pecado, no hay nada atractivo ni agradable ni nada que nos llene de felicidad, solo dolor y muerte. ¡Tengamos cuidado con los engaños del pecado! No llevemos destrucción a nuestras vidas ni a las de nuestros seres queridos.
  4. Las consecuencias de no ser urgentes para tratar los sentimientos heridos y confrontar las malas acciones (v. 20 – 39). Las reacciones que siguieron en los familiares más cercanos a Tamar (su hermano y su padre) nos revelan muy malas dinámicas en la forma de tratar con problemas en la familia real. En primer lugar, Absalón al enterarse lo sucedido le dio refugio a su hermana, le dijo “Bien, hermanita, quédate callada por ahora, ya que él es tu hermano. No te angusties por esto».” (v. 20), lo que generó que su hermana viviera como una “mujer desconsolada” en la casa de su hermano. Sin embargo, en el corazón de Absalón no había la misma tranquilidad. “Absalón nunca habló de esto con Amnón, sin embargo, lo odió profundamente por lo que le había hecho a su hermana.”, dice el v. 22. Todo el enojo que después se convirtió en odio, Absalón decidió mantenerlo en secreto, sin expresarlo, sin tratarlo, solo guardarlo y esperar el momento para su venganza. Por otro lado, el rey David, cuando se enteró del asunto, “se enojó mucho” (v. 21), ¡pero no hizo nada! No visitó a su hija, no confrontó a su hijo, no ayudó a nadie. Literalmente se ausentó del problema. Y su hijo Absalón siguió su mismo patrón, por un tiempo, en cuanto a guardar su sentimientos y no hacer nada. Sin embargo, todo ese odio se convirtió después en un asesinato fraternal y mató a su hermano Amnón, lo que generó que huyera de Israel y un gran dolor en el palacio real.
  5. El mal manejo de las emociones y sentimientos en David hacia su propio hijo (14.1-33). Todo el capítulo narra cómo Joab motivó al rey David a través de un plan astuto para que le permitiera regresar a su hijo Absalón a Israel, porque Joab veía que el rey “anhelaba reencontrarse con su hijo Absalón.” (13.39). Sin embargo, ya que llegó Absalón, el rey David prohibió que se presentara ante él (v. 24), así que duró 2 años en Jerusalén sin ver al rey (v. 28). David se ausentó otra vez del asunto lo que generó una gran frustración en Absalón quien le reclamó con agresiones a Joab, “quería que le preguntaras al rey por qué me trajo de Gesur si no tenía intención de verme. Mejor me hubiera quedado allá.” (v. 32). Al final David lo recibió (v. 39), pero el daño ya estaba hecho y estudiaremos las consecuencias en los capítulos siguientes. Otro detalle importante es el nombre que Absalón le puso a una de sus hijas, “Tamar” (v. 27). No es común que en el AT encontremos referencias a nombres y detalles específicos de las hijas, pero en este caso llama la atención que se incluya. Posiblemente una referencia al gran dolor que Absalón cargaba en su corazón por lo sucedido anteriormente.

¿Qué explicación le podemos dar a la ausencia de David como padre y su nula efectividad al tratar con sentimientos y problemas en su familia? ¿Qué no era caracterizado más bien por ser agresivo como líder militar y por ser un defensor de la justicia y de los maltratados? Lo que podemos detectar aquí es lo que se llama Psicología de Patrones. Recordemos la infancia de David. Cuando Samuel fue a visitar a su padre en 1 Samuel 16.11, David no estaba con él, sino lejos, cuidando ovejas. Cuando David fue a visitar a sus hermanos en 1 Samuel 17.28 antes de la batalla con los filisteos, todos lo regañaron y lo maltrataron. David sufrió ausencia de su propio padre y un desconexión emocional con sus hermanos. Y lamentablemente llevó el mismo patrón a sus propios hijos: ausencia, parálisis emocional ante los problemas, desconexión de corazón con ellos. Dios utilizó esas mismas disfuncionalidades familiares en contra de David como consecuencia por la maldad que el rey había cometido. Si David no hubiera pecado con Betsabé como lo hizo, Dios hubiera protegido a la familia de David de sus propias deficiencias, pero como pecó, Dios simplemente permitió que esas mismas deficiencias fueran el origen de muchos problemas entre ellos. Si te interesa saber más de este tema, da click en esta liga (ECB-CB01 Psicologia de Patrones – TS ) para descargar un documento del curso con el mismo nombre que fue impartido por Todd Spath, un Terapeuta Familiar cristiano, hace algunos años en nuestra División Escuela de Capacitación Bíblica de la Fundación Proyecto Esdras, A. C.

Conclusiones:

  1. Es muy importante que como padres sembremos convicciones espirituales en nuestros hijos y nos invirtamos en ello. Con el paso de los años, esas convicciones les salvarán de situaciones terribles. ¿Cuánto estamos trabajando en esto con ellos?
  2. El pecado siempre llega a nosotros a través de engaños, se presenta a sí mismo como algo inofensivo, no tan malo, “normal” y más términos que nuestra mente puede utilizar. Pero al final de la consumación del pecado, todo lo atractivo del mismo se desmorona y nos deja destruídos internamente. ¡No nos dejemos engañar! Luchemos por erradicar el pecado de nuestra vida. Estemos alertas ante los engaños con que se presenta.
  3. Siempre hay graves consecuencias para nuestro corazón el no tratar con urgencia sentimientos lastimados. Lo que pudo comenzar con tristeza se convierte en resentimiento, después en amargura y puede terminar en odio. Mientras más nos tardemos para ser honestos con nosotros mismos y tratar nuestros sentimientos con las personas involucradas, más daño nos estaremos haciendo a nosotros.
  4. Igual de urgente es el tratar con alguien que ha pecado y que estamos concientes de ello. Recordemos Gálatas 6.1 (DHH-LA), “Hermanos, si ven que alguien ha caído en algún pecado, ustedes que son espirituales deben ayudarlo a corregirse. Pero háganlo amablemente; y que cada cual tenga mucho cuidado, no suceda que él también sea puesto a prueba.” Es un deber fraternal que si vemos que un hermano en la fe está pecando necesitamos confrontarlo urgentemente y además con una forma correcta, no cargados de enojo y frustración. Si no hacemos esto, permitimos que un hermano se pierda más y más.
  5. Es un hecho que existen patrones en nuestra conducta que si los rastreamos, pueden tener raíces familiares muy antiguas. Pero también es un hecho que con la ayuda de Dios podemos ser transformados y romper con esos patrones, para convertirnos en personas regeneradas y ofrecer una esperanza a las nuevas generaciones para que no pasen por donde tuvimos que pasar nosotros. ¿Puedes detectar patrones en tu vida? Estudia el artículo adjunto y medita en ello.
  6. Creamos que 1 Pedro 1.5 (DHH-LA) se cumple para aquellos que quieren seguir a Jesús, “Por la fe que ustedes tienen en Dios, él los protege con su poder para que alcancen la salvación que tiene preparada, la cual dará a conocer en los tiempos últimos.” Dios tiene poder para protegernos incluso de nuestras propias disfuncionalidades y ayudarnos así a llegar firmes hasta el final de la carrera de la fe. Así que aunque reconozcamos nuestras deficiencias de carácter, ¡no nos desanimemos! Al lado de Dios estamos protegidos y con esperanza constante de cambiar.

6 Responses to “Día 193”

  1. blanca martinez dice:

    Gracias ARTURO ES MUY IMPORTANTE CONOCER LOS PATRONES DE CONDUCTA QUE PODEMOS TENER ATRAS ME GUSTARIA SAVER MAS DEL TEMA POR FAVOR COMO PUEDO SAVER SOBRE LA PREDISPOCISION GENETICA. GRACIAS

  2. Citlali Gamboa dice:

    Sin duda es preferible corrección, q indiferencia. Todo a la luz, gracias totales.

  3. ITZA dice:

    GRACIAS ARTURO:
    HOY TENEMOS QUE TENER MUCHO CUIDADO Y MIRAR QUE PATRONES Y SENTIMIENTOS HAY GUARDADOS EN NOSOSTROS Y COMO MANEJAMOS ESTAS EMOCIONES; SIENDO URGENTES DE SAVER TRATARLO CON NOSOTROS Y NUESTRA FAMILIA.
    UN FUERTE ABRAZO.

  4. Beatriz Sandoval dice:

    Gracias.
    Sólo quisiera comentar que necesitamos reconocer esos patrones de conducta, pero estar muy atentos a no caer en la postura de justificar nuestros errores y debilidades diciendo que los traemos de familia o que fue lo que aprendimos en casa.
    Saludos

  5. Lulu tovar dice:

    Así es Arturo mil gracias , no debemos , ni podemos seguir los patrones de nuestros padres si ello estuvieron equivocados , gracias a Dios que nos enseña a ser mejores en nuestras vidas y así dar el mejor ejemplo a nuestras familias mil gracias

  6. Adriana Casas dice:

    Hay que tener cuidado con esto, ya que he escuchado a discípulos que por decir que tienen un patrón de conducta, no pueden mirar su pecado.
    Gracias Arturo.

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