Día 246

2 REYES 13.1 – 14.29, 2 CRÓNICAS 25.1-28.

La historia de los reyes de Israel y Judá continúa, ahora con un enfoque en la vida de Joacaz, hijo del rey Jehú de Israel; y en la vida de Amasías, hijo del rey Joás de Judá. ¿Qué compartían en común estos reyes con respecto a sus padres? Que tanto Jehú como Joás comenzaron bien en su reinado, es decir, obedeciendo a Dios, pero después en algún punto de su gobierno se desviaron y terminaron haciendo lo que a Dios no le agradó. ¿Tendrá esto alguna influencia en los hijos? Veamos lo que sucede en el estudio de hoy.

Vamos a analizar la vida del rey Joacaz, de Israel. En 2 Reyes 13.1 – 25 y 14.23 – 29 encontramos la historia Joacaz y de sus descendientes. Veamos algunos aspectos relevantes:

  1. El rey Joacaz reinó en total 17 años en Israel (2 R 13.1). Lamentablemente la evaluación bíblica de su persona fue, “Él hizo lo malo a los ojos del SEÑOR. Siguió el ejemplo de Jeroboam, hijo de Nabat, y continuó con los pecados que Jeroboam hizo cometer a Israel.” (2 R 13.2). A pesar de que su padre había dejado una forma de legado de fe al haber obedecido a Dios fielmente al inicio, su hijo Joacaz no se fijó en eso, sino que ganó más la influencia de los reyes anteriores a Jehú y decidió seguir los pasos de Jeroboam, con toda la idolatría y toda clase de pecados que venían incluidos. Dios reaccionó ante esto y disciplinó a Israel. Sin embargo, Joacaz buscó a Dios cuando se vio en serios aprietos por las derrotas que el rey de Aram les generó, y lo impresionante de la historia es que Dios respondió, pero no fue por Joacaz, sino porque “veía la cruel opresión que el rey de Aram ejercía sobre Israel.” (2 R 13.4). Fue la compasión de Dios hacia el sufrimiento de Israel lo que le movió a actuar y salvarlos. Sin embargo, éstos últimos no respondieron con gratitud y siguieron en sus pecados de idolatría. Al final Joacaz murió bajo este contexto de ingratitud e infidelidad a Dios.
  2. El rey Yoás, hijo de Joacaz. Sucedió a su padre en el trono pero nuevamente la evaluación que la Biblia le da fue “hizo lo malo a los ojos del Señor” (2 R 13.11). Básicamente siguió en los mismos pecados que su padre. Reinó por 16 años en Samaria y murió sin dejar más de qué hablar.
  3. Las últimos momentos de Eliseo. 2 Reyes 13.14-21 contiene el registro de las últimas acciones proféticas del gran Eliseo, que permanecía en Samaria. El relato del encuentro con Yoás de Israel con Eliseo es conmovedor. Vemos al rey que llegó a llorar a la cama de Eliseo porque ya estaba “enfermo de muerte” (2 R 13.14). A pesar de todo lo malo que este hombre había hecho, podemos ver la compasión de Dios en ese momento a través de Eliseo, que le profetizó victoria sobre los de Aram, aunque no completa, porque el rey Yoás no perseveró en las instrucciones que le dio Eliseo de golpear varias veces las flechas en el suelo (2 R 13.19). Llama la atención el poder milagroso que Eliseo conservó incluso después de muerto, porque un israelita que había muerto también fue aventado a la tumba de Eliseo y al tocar los huesos de Eliseo el hombre resucitó. ¡Aún después de muerto seguía haciendo milagros! Realmente Eliseo tuvo una “doble porción” del espíritu de Elías y pudo hacer más cosas que el primero. Al morir Eliseo la situación espiritual en Israel no había mejorado, al contrario, había empeorado, pero Eliseo se mantuvo fiel a su llamado de advertir al pueblo sobre sus caminos. En nuestro caminar de fe es probable que no lleguemos a ver muchas de las cosas por las que estamos luchando (una mejor iglesia, un liderazgo más espiritual, una iglesia de miles, etc.), pero debemos seguir fieles y firmes hasta el fin. Recordemos que Dios es más grande que la duración de nuestra propia vida, nosotros morimos pero Él continúa trabajando en este mundo. Una reflexión final importante sobre el evento de los huesos de Eliseo es mencionar que en toda la Biblia este es el único registro de algo semejante. De acuerdo con el Comentario Bíblico Mundo Hispano Tomo 6: 1 Reyes, 2 Reyes y 2 Crónicas, de Editorial Mundo Hispano, este es el único lugar de la Biblia donde los huesos de un santo emanan poder especial y no justifica de ninguna manera la creencia de que los restos de los grandes creyentes del cristianismo primitivo también tuvieran algún poder especial para sanar enfermedades o para ayudar a la gente en sus problemas. No hay de ninguna manera algún fundamento bíblico en esa práctica religiosa. Más bien, debemos tomar este evento como una señal del poder que tenía Dios para devolver la vida a un individuo muerto, pero también a una nación muerta espiritualmente que se había desviado de su Palabra.
  4. El rey Jeroboam II, hijo de Yoás. Reinó en Samaria 41 años (2 R 14.23). Nuevamente, al igual que sus antecesores, “hizo lo malo a los ojos del Señor” (2 R 14.24). Sin embargo, a pesar de que este rey siguió en la maldad de los anteriores, Dios fue movido a compasión al ver el sufrimiento de Israel a manos de sus enemigos, como dicen los versículos 26 y 27 del mismo capítulo 14: “26 El SEÑOR vio el amargo sufrimiento de todos en Israel, y no había ningún israelita, ni esclavo ni libre, que los ayudara. 27 Como el SEÑOR no había dicho que borraría el nombre de Israel por completo, usó a Jeroboam II, hijo de Yoás, para salvarlos.” Por amor al Israel rebelde y pagano, Dios hizo algo para alivirles un poco el sufrimiento que estaban viviendo como disciplina por sus mismos pecados.
  5. La compasión de Dios hacia su pueblo extraviado de Israel. Tanto en el ejemplo anterior del rey Jeroboam II como en 2 Reyes 13.22-25, podemos apreciar el corazón de Dios que se dolía también por el sufrimiento de Israel. Dios tenía presente el pacto que había hecho con Abraham, Isaac y Jacob, y por eso “tuvo compasión de ellos” (2 R 13.23). Incluso dice el mismo versículo, “y hasta el día de hoy no los ha destruido por completo ni los ha expulsado de su presencia.” ¿Se refiere que para cuando se escribió 2 Reyes todavía existía Israel como nación? No podría ser porque el mismo libro de 2 Reyes a partir del capítulo 17 narra la invasión de Samaria por parte de los asirios y su destierro hacia las ciudades de Asiria. Más bien, como dice el The New American Commentary: 1, 2 Kings, de Broadman & Holman Publishers, la frase “hasta el día de hoy” significa hasta ese punto en la historia que se estaba narrando.

Ahora estudiemos la vida del rey Amasías de Judá, como está descrita en 2 Reyes 14.1-22 y en 2 Crónicas 25. Algunos aspectos relevantes también son:

  1. Un punto de partida incompleto. La Biblia asegura que Amasías comenzó haciendo lo que era agradable a Dios, “pero no tanto como su antepasado David” (2 R 14.2). El libro de 2 Crónicas complementa la idea diciendo “no de todo corazón” (2 Cr 25.2) o “no con un corazón íntegro” (BTX) o “no lo hizo con sinceridad” (BJL) o “no de perfecto corazón” (RVR95). Recordemos qué tan importante es para Dios la sinceridad y la pureza de corazón. Amasías inicio aparentemente bien, incluso detuvo ciertas ejecuciones de los hijos de los funcionarios que mataron a su padre porque quiso obedecer Deuteronomio 24.16. También escuchó la voz de un profeta que le advirtió que no contratara a gente de Israel para ir a la guerra contra los edomitas, y Dios lo bendijo poderosamente por hacer caso con una tremenda victoria  con 20,000 edomitas muertos.
  2. La evidencia de su falta de entrega total a Dios. A pesar del buen inicio, el corazón de Amasías salió a flote inmediatamente después de la primera gran victoria que Dios le otorgó. Y hacemos énfasis en esto, Dios se la otorgó como dice 2 Crónicas 25.8, “Dios los derribará, porque él tiene el poder para ayudarlos o para hacerlos tropezar.”, Amasías no la consiguió por sus propios medios. Sin embargo, el orgullo lo invadió y cometió 3 grandes errores: a) tomó los dioses edomitas y los tomó como suyos y los adoró (2 Cr 25.14), b) rechazó el consejo y la advertencia del profeta que Dios había enviado para ayudarlo (2 Cr 25.16), y c) retó a la guerra al rey Yoás de Israel (2 Cr 25.17). ¿Qué estaba haciendo Amasías? Actos estúpidos definitivamente. Su orgullo lo cegó y no pudo discernir entre la sabiduría y la estupidez.
  3. Las consecuencias que pagó. Como le advirtió el profeta: “—Yo sé que Dios ha decidido destruirte porque has hecho esto y te negaste a aceptar mi consejo.” (2 Cr 25.16), así sucedió: Yoás de Israel lo derrotó, lo capturó, lo humilló, saqueó Jerusalén incluyendo el templo y destruyó parte de la muralla. Pero ahí no terminó todo, una conspiración se levantó contra él y finalmente murió asesinado. ¿La razón? “Después que Amasías se alejó del Señor…” (2 Cr 25.27). Triste final para un hombre que había comenzado bien, aparentemente.

Conclusiones:

  1. Es impresionante tratar de entender la compasión y el amor que Dios le tiene a su pueblo, aún cuando este le ha fallado y se ha rebelado contra Él. La Biblia entera es la historia de amor entre Dios y la humanidad y los esfuerzos continuos de Dios por atraer a su creación a Él. Agradezcamos diario a Dios por su compasión, que sin duda también la hemos experimentado en nuestras vidas, antes y después de convertirnos en seguidores de Jesús, y aún en nuestros peores momentos también antes y después.
  2. Dios tiene poder para reavivar espiritualmente a cualquier creyente “muerto” que decida acercarse a Él. A través de las vidas de los profetas nos dejó ese mensaje. Cuando sintamos que nuestro caminar de fe está seco, árido y sin esperanza, ¡corramos a buscar a Dios! Así como el muerto resucitó al tocar los huesos de Eliseo, así también nuestro corazón cobrará fuerza al reestablecer nuestra relación con nuestro Creador.
  3. Debemos asegurarnos que estamos siendo completamente sinceros en nuestra devoción y nuestra entrega a Dios. Cualquier reserva que dejemos oculta en cuanto a la obediencia a su Palabra nos cobrará una factura muy cara en el futuro. Tristemente muchos creyentes se permiten andar por la vida cristiana sin una entrega sincera a Dios desde el fondo de su corazón. Tarde o temprano entenderán las consecuencias de vivir así. ¿Tienes alguna reserva en tu corazón hacia la voluntad de Dios? ¿Sabes que Dios piensa de una forma en cuanto a un asunto específico pero tú quieres aferrarte a verlo de otra forma, a tu manera? Esa es una reserva, esa es falta de sinceridad. ¡Tengamos cuidado!
  4. El orgullo es uno de nuestros peores enemigos en la fe. Por orgullo las personas hablan y hacen tonterías que después lamentan, pero ya es demasiado tarde. Y peor aún es el orgullo malagradecido, como el de Amasías, que se enorgulleció de algo que ni siquiera él hizo. ¿Cómo reaccionamos ante las más mínimas victorias o logros en nuestra vida? ¿Inmediatamente nos enorgullecemos y vemos con desprecio a los demás? ¿O le damos la gloria a Dios quien fue el autor de dicha victoria?
  5. Finalmente, un llamado a los que somos padres. Ni Amasías ni Joacaz lograron tener éxito en su fe. Recordemos que sus padres (Jehú y Joás) obedecieron parcialmente a Dios pero después se desviaron. Definitivamente esto tuvo una fuerte influencia en sus hijos que básicamente siguieron sus malos pasos, como lo dice claramente la Biblia: “Amasías siguió, en cambio, el ejemplo de su padre, Joás” (2 R 14.3). Entendamos algo claro: si nosotros como padres creyentes no somos sinceros de todo corazón con Dios y si mantenemos una vida cristiana superficial, sin compromiso y sin esfuerzo, ¡ni de broma esperemos que nuestros hijos serán mejores que nosotros! Nada nos garantiza eso, al contrario, hay más probabilidades de que sigan nuestro mal ejemplo y lo multipliquen. Luchemos por ser ejemplares para nuestros hijos en nuestra fe y un día cosecharemos victorias en la familia.

7 Responses to “Día 246”

  1. Ramón López dice:

    Dios se agrada en la humildad del hombre, independientemente del rol que tenga este. Sin duda, no hay nada más impactante para los hijos que el ejemplo de los padres.
    Dios se fija en como acaba la vida de cada quien, por eso la importancia de perseverar en la fe.
    Gracias por la clase.
    Saludos.

  2. Citlali Gamboa dice:

    Su compasión para mi vida tiene q ser muy reconocida profundizaré en conclusión 1. Estas clases, dan aliento para buscar a Dios correctamente, refuerzan (conclusión 2). Se menciona q los Reyes encendían la ira d Dios, si también lo hago enojar, arrepentirme. Dios aprecia el corazón sincero, cómo recuerda el d David!!! Gracias totales y saludos.

  3. norma de la cruz dice:

    Muchas Gracias!!! ha sido una gran enseñanza, de tener un corazón puro y sincero para seguir a Dios. saludos!!!

  4. Norma De La Cruz dice:

    Muchas Gracias!!! ha sido una gran enseñanza para mi corazón de sinceridad y pureza en mi cercanía con Dios y muy animante seguir recordando el gran amor de Dios!!!!

  5. blanca martinez dice:

    GRACIAS ARTURO QUE AVECES SOMOS SUPERFICIALES CON DIOS POR QUE NO LE HECHAMOS GANAS DECIMOS QUE LE SOMOS FIELES PERO CUANDO VIENEN LAS CIRCUSTANCIAS AHI ES DONDE DEBEMOS SER FIEL A PESAR DEL DOLOR QUE PODAMOS ESTAR PASANDO Y CREER QUE EL TIENE TODO EL CONTROL PARA PODER COSECHAR HAY QUE SEMBREAR . DIOS TE BENDIGA POR TU AMOR Y FIDELIDAD A DIOS ERES UN EJEMPLO A SEGUIR.

  6. Adriana Casas dice:

    Gracias Arturo!!!!, en un momento de batalla espiritual muy fuerte, es increible recordar la paciencia y la compasión de Dios para nuestras vidas y que si nos mantenemos fieles, nos dará la victoria.

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