Día 96

NÚMEROS 32 – 33.

Después de la batalla contra los madianitas, la Biblia nos dice en los versículos 1 al 5 que a las tribus de Rubén y Gad les agradaron las tierras de Jazer y Galaad, que estaban antes de cruzar el río Jordán (es decir, en territorio donde se supone que todavía no estaba la tierra prometida). La razón principal para esto es porque ellos tenían muchos animales y vieron que esas tierras eran ideales para sus rebaños.

¿Qué hicieron entonces? Fueron con Moisés, con el sacerdote Eleazar y el resto de los jefes y pues les pidieron que los dejaran establecerse justo ahí, en “las ciudades de Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sibma, Nebo y Beón” (v. 3), que ya no les dieran tierra del otro lado del Jordán. Reconocieron que Dios también había conquistado esa parte del territorio y que la podían utilizar. Hasta aquí parece una petición muy sana y lógica.

¿Cómo reaccionó Moisés? En los versículos 6 al 15 podemos observar que Moisés les da un tremendo discurso en tono negativo sobre su petición con frases como, “pretenden quedarse aquí mientras sus hermanos cruzan el río y combaten sin su apoyo?… por qué quieren desalentar al resto del pueblo … de cruzar a la tierra… raza de pecadores… están provocando que el Señor se enoje”. Y los comparó con los israelitas desobedientes que fueron condenados a vagar hasta morir en el desierto por su pecado (v. 13). Algo interesante es que Moisés asegura, “El SEÑOR se enojó con los israelitas y los hizo vagar en el desierto durante cuarenta años hasta que murió la generación entera que había pecado a los ojos del SEÑOR.” Así confirmamos lo que habíamos deducido anteriormente, que ya habían pasado los 40 años de andar vagando y que ya habían muerto los que tenían que morir.

Entonces, en los versículos 16 al 42, vemos un desarrollo muy curioso del evento:

  1. Los israelitas de las tribus de Rubén y Gad aclararon que no era su intención hacer todo lo que Moisés ya los estaba acusando (sembrar rebelión, desobedecer, pecar, hacer que Dios los destruya a todos, etc.).
  2. Se comprometieron a ir a pelear con el resto del pueblo y una vez que terminara la conquista, regresar a las ciudades que estaban pidiendo. Dejarían ahí a sus familias y los hombres guerreros irían a pelear.
  3. Moisés les pide que se comprometan a cumplir su palabra, y ellos lo reafirman 2 veces.
  4. Les advierte también que si no cumplen y estaban mintiendo, “habrán pecado contra el SEÑOR y estén seguros de que su pecado los alcanzará” (v. 23), “les llegará el castigo por ese pecado” (DHH-LA).
  5. Después Moisés les asignó tierras y la Biblia registra que fueron y conquistaron esas ciudades para ellos. Quiere decir que no todo ese territorio estaba libre, pero ahora sí que por fe creyeron que ese territorio también era para ellos, que Dios se los entregaría y tomaron decisiones ANTES incluso de haberlo conquistado. Dios les ayudó finalmente y lo conquistaron.

Si meditamos en el suceso un poco y pensamos en la actitud inmediata que tomó Moisés, podemos darnos cuenta que ya estaba predispuesto de alguna manera a las rebeliones de Israel. Ya no creía que algo sincero pudiera salir de ellos, sobre todo si daba una apariencia de ir en contra del plan dje Dios. Pero ese día decidió confiar en las tribus de Rubén y Gad y dejar el asunto en manos de Dios, no en sus manos. De alguna forma lo que hizo Moisés fue rendir el control de la situación a Dios y no cargar él con estas cosas. Además tuvo que aprender a confiar nuevamente en sus hermanos israelitas.

Ahora, prácticamente todo el capítulo 33 es un recuento de la ruta que habían seguido los israelitas hasta ese momento, justo antes de cruzar el Río Jordán y entrar a la tierra prometida. Algo interesante es lo que dice el v. 2, “Por orden del SEÑOR, Moisés guardó un registro escrito del avance”, “escribió los puntos de salida según sus jornadas” (BTX), “escribió los puntos de donde partían, etapa por etapa.” (BJL). El texto asegura que este registro lo llevó Moisés personalmente, reflejándolo en este capítulo de Números.

A partir del versículo 3 inicia dicho recuento de la ruta, desde que salieron de Ramsés en Egipto, hasta que llegaron a las llanuras de Moab (que era donde se encontraban). La pregunta que surge al ver esta lista de ubicaciones es la siguiente, ¿es exacto este registro? ¿Podemos confiar en él? La realidad es que faltan algunos puntos importantes como el Monte Sinaí, pero también incluye otros lugares que no fueron mencionados en el texto del Éxodo. La Biblia de Estudio Apologética comenta al respecto que esta lista tiene una composición literaria similar a los registros de victoria de los gobernantes egipcios. No se tenía la intención de que esta lista fuera exhaustiva sino más bien es una composición literaria estilizada de la mano de Moisés.

El capítulo termina en los versículos 50 al 56 con las instrucciones más claras sobre la “guerra santa” contra todos los habitantes de Canáan con las siguientes características:

  1. Deberían expulsar a TODOS los que vivían en la zona.
  2. Deberían destruir y derribar completamente todo santuario pagano así como los ídolos construidos.
  3. Deberían ocupar las tierras conquistadas porque Dios se las estaba entregando.
  4. Hay una advertencia en caso que no expulsaran por completo a los habitantes de la tierra, “…los que se queden serán como astillas en sus ojos y espinas en sus costados. Los acosarán en la tierra que habitan; 56 y yo haré con ustedes lo mismo que había pensado hacer con ellos”. (v. 55-56).
  5. Dos cosas importantes: a) los que quedaran con vida se convertirían en piedras de tropiezo para Israel y era mejor no dejar a ninguno con vida, b) Dios destruiría a Israel de la misma forma en que había pensado destruirlos a ellos en caso de desobediencia. ¿Por qué? Seguramente porque al dejarse influenciar nuevamente por estas personas paganas, terminarían pecando en idolatría nuevamente y se echarían encima el castigo de Dios, como ya varias veces lo había advertido.

Conclusiones:

  1. Moisés reaccionó con prejuicio contra algunas tribus que estaban siendo sinceras. Igualmente nosotros podemos caer en estas trampas de relaciones humanas al reaccionar con prejuicio inmediatamente contra otros creyentes porque ya conocemos sus debilidades o sus errores, y sin darles la oportunidad de hablar y exponer su caso. Así como Moisés tuvo que aprender a confiar en ellos, así también nosotros. Tal como dice la Escritura en Rom 12.10 (DHH-LA), “10Ámense como hermanos los unos a los otros, dándose preferencia y respetándose mutuamente.” Darnos PREFERENCIA es precisamente creernos cuando exponemos un asunto y respetarnos unos a otros.
  2. Sin embargo, Moisés les advierte que si no cumplían su palabra y su corazón estaba siendo engañoso solo para salirse con la suya, su pecado los alcanzaría. Así también es en nuestras relaciones con otros creyentes. Si bien siempre debemos creernos y darnos preferencia, también debemos advertir a nuestros hermanos(as) en la fe que si nos mienten en tal o cual asunto, tarde o temprano su pecado los alcanzará y recibirán la disciplina de Dios que se merecen. Mentirnos unos a otros es algo grave en la fe cristiana. Estamos llamados a luchar por la sinceridad y la verdad y no manejar “agendas ocultas” ni “dobles discursos”. Luchemos por este estándar.
  3. Las tribus de Rubén y Gad tuvieron fe y actuaron con fe. Igualmente nosotros actuemos con fe, creyendo que Dios por delante nos dará sus promesas y cumplirá su Palabra siempre. Fe ANTES de recibir lo esperado, no después.

11 Responses to “Día 96”

  1. Patricia Núñez González dice:

    siendo su corazón engañoso para salirse con la suya me recuerda que nada es más engañoso que el corazón del hombre

  2. Sandra Duarte dice:

    GRACIAS ARTURO POR COMPARTIR TU SABIDURÌA CON NOSOTROS

  3. Cristopher Moreno dice:

    Buen día mi querido hermano, muchas gracias por tu corazon y por la gran enseñanza que nos compartes, te mando un gran abrazo, saludos a tu increible familia.

  4. jose alberto solis dice:

    Realmente un gran trabajo es el que realiza Dios por medio de Moises, gracias arturo poe seguirnos comartiemdo tu amor por las escrituras y tu sabiduria

  5. blanca dice:

    Gracias Arturo por que en dudablemente todo lo que aprendemos es para practicarloen nuestra vida cristiana por ejemplo que debemos de creer en los hermanos de la fe y decirles la verdad no estar en apariencias como hemos aprendido todo estos devocionales Gracias.

  6. Beatriz Sandoval dice:

    Confiar antes de suponer y hacer conjeturas, aprender a escuchar y observar antes de actuar condenando a otros. No es fácil, pero es una de las cosas que podemos aprender a través del discipulado, y llevarla a la práctica con el resto de nuestras relaciones. Gracias Arturo.

  7. Alma dice:

    Tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de cosas que no vemos. Heb 11:1, Muchas Gracias Arturo.

  8. Vicky dice:

    Muchas Gracias Arturo DTB!!!

  9. Martín Tomas Merediz-Funes dice:

    Gracias Arturo, es tan importante lo visto hoy para mantener buenas relaciones y dar la oportunidad a los demás de exponer planes, razones y promesas sin caer en los famosos y nefastos prejuicios que son tan comunes y en mi existen, debemos confiar en la veracidad de si como bien dices advertir con respecto a la mentira y los planes ocultos.
    El actuar con Fe debe ser la base de nuestra vida, aunque también aveces nos cueste creer, debemos sobreponernos a nuestra naturaleza y a nuestro engañoso corazon.
    Gracias hermano un abrazo

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