Día 151

JOSUÉ 23.

Después del incidente entre las tribus de Rubén, Gad y media tribu de Manasés con el resto de Israel, que fue resuelto de forma correcta a pesar que se puso peligroso en cierto momento, el capítulo 23 inicia diciendo, “Pasaron los años, y el SEÑOR le había dado al pueblo de Israel descanso de todos sus enemigos. Josué, quien ya era muy viejo…” (v. 1). Al parecer varios años después de aquellos acontecimientos, Josué tuvo una reunión importante para dejar sus últimas palabras a Israel.

Los capítulos 23 y 24, los últimos del libro de Josué, narran el contenido del discurso de Josué hacia los líderes del pueblo y después una reunión especial con todo Israel para hablar con ellos también. Recordemos que eran las últimas palabras de Josué hacia Israel. ¿Qué le diría el segundo hombre en importancia después de Josué a la nación escogida de Dios? ¿Cuáles serían sus últimas palabras? ¿Qué les encargaría? Veamos lo siguiente:

  1. Un recordatorio de cómo Dios peleó por Israel todos los años pasados (3, 9-10). Josué les recuerda a los israelitas, “Ustedes han visto todo lo que el Señor su Dios hizo….” No debemos olvidar que los israelitas del Éxodo y de la conquista fueron testigos de cosas muy poderosas, como las plagas, el paso por el Mar Rojo abierto en 2 y después por el río Jordán, el maná, el agua de la roca, y más y más milagros y señales impresionantes. Otra cosa importante que los israelitas deberían reconocer siempre era, “El SEÑOR su Dios peleó por ustedes en contra de sus enemigos… porque el SEÑOR su Dios pelea por ustedes tal como lo prometió.” Dios peleaba las batallas de Israel por ellos, el crédito de las victorias era 100 % para Dios, los israelitas solo seguían las instrucciones que Dios les daba para cada batalla. Pensemos en el enorme privilegio que tenían: ¡Dios peleaba por ellos sus batallas! Había garantía de victoria.
  2. La repartición de las tierras fue por hechos y por fe (v. 4). Josué afirmó, “Yo les he repartido, para que sea su hogar, toda la tierra de las naciones que aún no están conquistadas y también la de aquéllas que ya hemos conquistado”. Es decir, aunque ya todo el territorio estaba repartido esto no quería decir que ya habían conquistado toda la Tierra Prometida. Parte de la repartición fue una realidad para algunas tribus pero otra parte era todavía territorio por conquistar, así que en este último caso, podemos decir que la repartición fue por fe. A varias de las tribus les correspondería la tarea de continuar la conquista pero con la seguridad de que Dios estaría con ellos hasta el final, peleando cada batalla que tuvieran que enfrentar. El v. 5 reafirma esta promesa, “Esta tierra será de ustedes, porque el SEÑOR su Dios, él mismo expulsará a toda la gente que ahora vive allí.”
  3. La condición para que la conquista se concluyera (v. 6 – 11). Después de reafirmarles la promesa de Dios de que hasta el último pedazo de tierra prometida sería conquistada, Josué les aclara que esa promesa estaba condicionada a varias cosas muy importantes: a) obedecer al pie de la letra “el libro de instrucción” o “el Rollo de la Ley de Moisés” (BTX), es decir, ya contaban con al menos un rollo escrito con una copia de la ley mosáica, b) no mezclarse con los pueblos paganos que todavía quedaban y mucho menos en cuestiones de idolatría, c) aferrarse a Dios, d) amar a Dios.
  4. Las advertencias contra la desobediencia (v. 12 – 16). Josué les quería dejar en claro a los israelitas que, si bien todos sabían “en lo profundo del corazón” (v. 14) que Dios había cumplido cada promesa de su pacto, con la misma determinación y fuerza cumpliría cada advertencia que dejó a Israel contra la desobediencia, la rebeldía y la idolatría. La apostasía de Israel comenzaría cuando permitieran que las costumbres de los pueblos paganos los influenciaran, comenzaran a casarse con mujeres y hombres paganos y terminarían cayendo en “una red y una trampa” que tendrían el efecto “como un látigo en la espalda y como zarzas con espinas en los ojos” (v. 13). Josué les promete ” así como el SEÑOR su Dios les ha dado las buenas cosas que prometió, también traerá calamidad sobre ustedes si lo desobedecen. Los destruirá…” (v. 15). Enmedio de todas las bendiciones que ahora gozaban no deberían olvidar que Dios es celoso y fiel y que no merecía su desprecio ni su indiferencia.

Conclusiones:

  1. Qué gran privilegio es que Dios pelee las batallas por aquellos que han decidido honrarlo y obedecerlo. Esto es un hecho, Dios nos acompaña en las batallas de fe que nos toca vivir, no estamos solos, y si dependemos de Él adecuadamente, Él peleará nuestras batallas por nosotros. ¿Estás pasando por alguna batalla de fe justo ahora? ¿Cómo te sientes de pensar que Dios puede y quiere pelear tus batallas?
  2. Pensar en la repartición por fe que hizo Josué sobre la Tierra Prometida nos hace reflexionar también en que muchas de las decisiones que tomamos con respecto a la vida cristiana son por fe, es decir, decidimos hacer tal o cual cosa con la fe de que eso agradará a Dios o contribuirá para hacer su voluntad. Muchas veces tardamos tiempo en ver los resultados o incluso no los veremos mientras estemos vivos, pero nada es en vano, la fe será recompensada.
  3. También Dios en la vida cristiana condiciona sus promesas a nuestra fidelidad y lealtad para con Él. Si lo abandonamos, perderemos la oportunidad de ver grandes bendiciones futuras, que podrían ser en esta vida pero que principalmente están reservadas para la vida eterna. La doctrina evangélica popular de “Una Vez Salvo, Siempre Salvo”, no es real. Más adelante estudiaremos estos temas.
  4. Los cristianos también tenemos advertencias en el NT como 2 Pedro 2.20–22 (NVI), “20 Si habiendo escapado de la contaminación del mundo por haber conocido a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, vuelven a enredarse en ella y son vencidos, terminan en peores condiciones que al principio. 21 Más les hubiera valido no conocer el camino de la justicia, que abandonarlo después de haber conocido el santo mandamiento que se les dio. 22 En su caso ha sucedido lo que acertadamente afirman estos proverbios: «El perro vuelve a su vómito», y «la puerca lavada, a revolcarse en el lodo».” No tomemos a la ligera estas advertencias porque se cumplirán con la misma fuerza y determinación de Dios que cada una de las promesas que ofrece a los que se mantengan fieles a Él.

10 Responses to “Día 151”

  1. CINTHYA SOLANO dice:

    MUCHAS GRACIAS HERMANO POR TU TRABAJO, QUE ESPECIAL REAFIRMAR A TRAVEZ DEL ESTUDIO DE HOY QUE EN LA VIDA CRISTIANA NO ESTOY SOLA EN MEDIO DE LAS BATALLAS, SINO QUE EL DIOS TODO PODEROSO, EL DIOS DE LOS EJERCITOS ES QUIEN PELEA POR MI Y QUE POR ENDE HAN GARANTIA DE VICTORIA, GRACIAS¡¡

  2. CINTHYA SOLANO dice:

    MUCHAS GRACIAS HERMANO POR TU TRABAJO, QUE ESPECIAL REAFIRMAR A TRAVEZ DEL ESTUDIO DE HOY QUE EN LA VIDA CRISTIANA NO ESTOY SOLA EN MEDIO DE LAS BATALLAS, SINO QUE EL DIOS TODO PODEROSO, EL DIOS DE LOS EJERCITOS ES QUIEN PELEA POR MI Y QUE POR ENDE HAN GARANTIA DE VICTORIA, ME HACE PENSAR EN LA ESCRITURA QUE DICE QUE EN CRISTO SOMOS MAS QUE VENCEDORES, GRACIAS¡¡

  3. Sonia Uribe de Arroyo dice:

    Gracias, me ayudo mucho pues definitivamente estoy pasando una pelea de fe, puesto que mi papá continúa en cuidados intensivos, por lo que les pido sus oraciones, pero al mismo tiempo estoy agradecida a Dios porque hoy celebramos 23 años en la iglesia de Monterrey, y es increíble ver el poder de Dios en este tiempo, pues éramos muy pocos cuando vinimos a empezar la iglesia y vemos como Dios ha cumplido sus promesas al formar una iglesia que le esta dando la gloria a El!!

  4. blanca martinez dice:

    GRACIAS ARTURO ESTO ME ANIMA TIENE MAS DE UNA SEMANA QUE DIOS ME BIENE HABLANDO QUE SI LE SOMOS FIELES EL PELEARA NUESTRAS BATALLAS ESO ES MUY ESEPCIONAL PAR MI GRACIAS.

  5. Monica Loaeza dice:

    ¡Muchas gracias por esta enseñanza, Arturo! Creo que es muy especial cómo se anima al pueblo israelita: “Esfuércence” (v. 6). Dios no da por hecho que lo haremos; sabe y nos recuerda que no ‘nos sale natural’ pero nos anima a hacerlo. Así que ¡cero excusas!
    Un comentari. Al principio, cuando dices “el segundo en importancia después de Josué” supongo que quisiste decir “después de Moisés”, más bien ¿no? ¡Gracias otra vez!

  6. Javier Flores dice:

    GRACIAS ARTURO.

  7. Beatriz Sandoval dice:

    Sinceramente, gracias. Me ayuda mucho recordar las advertencias de este devocional: ¡no quiero perder mi salvación!, ¡no quiero dejar de creer en ÉL!

  8. Adriana Casas dice:

    Me impacta mucho, si tener presente que Dios es fiel, pero más aún que es CELOSO, porque fácilmente podemos olvidarlo y empezar a aflojar nuestras convicciones, sin darnos cuenta del riesgo que esto implica para nuestra SALVACION.
    Creo que nuestra incondicionalidad hacia Dios, debería de llegar al punto de no esperar absolutamente nada aquí en la tierra y vivir felices con lo que nos esté tocando vivir y fieles a DIOS, surcando con nuestra fidelidad, nuestro camino al cielo.
    GRACIAS ARTURO.

  9. Gustavo Ulloa dice:

    Es increíble ver como Dios libra con nosotros cada batalla y al final la gloria es para el, y para nosotros un peldaño más para alcanzar el cielo, gracias por ayudarnos a ver lo que normalmente no alcanzanos a ver cuando estudiamos por nuestra cuenta la Biblia

  10. Gildardo dice:

    Jos 23:3 Ustedes han visto todo lo que el SEÑOR su Dios ha hecho con todas aquellas naciones a favor de ustedes, pues él peleó las batallas por ustedes. Hoy me anima recordar que Dios es el que pelea las batallas por mi, que gran error cuando peleamos con nuestras furzas, Gracias a Dios por recordarnos que el Es el que pelea por nosotros.

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