AMOS 1.1 – 6.14.

Ahora toca el turno de estudiar al libro de Amós. ¿Por qué este libro enmedio de un estudio de reyes de Judá y de Israel? La razón más clara aparece en Amos 1.1, “Él recibió el mensaje por medio de visiones, dos años antes del terremoto, cuando Uzías era rey de Judá y Jeroboam II, hijo de Yoás, era rey de Israel.” La Biblia nos dice que el ministerio profético de Amós se ubicó precisamente durante el reinado de Uzías y de Jeroboam II, en Judá e Israel respectivamente, y justo es el momento histórico que estamos estudiando en 2 Reyes y 2 Crónicas.

¿Quién era Amós y cuál es el contexto del libro?

Veamos ahora algunos aspectos relevantes sobre el contenido de los 6 primeros capítulos:

  1. Un mensaje de juicio contra varias naciones (Amós 1.3 – 2.16). Encontramos mensajes terribles de juicio y castigo contra las siguientes naciones como la denuncia de sus correspondientes pecados: Siria (“Azotaron a mi gente en Galaad”, Am 1.3-5), Gaza y los filisteos (“Enviaron a pueblos enteros al destierro”, Am 1.6 – 8), Tiro (“Rompieron su pacto de hermandad con Israel”, Am 1.9 – 10), Edom (“Espada en mano, persiguieron a sus parientes, los israelitas, y no les tuvieron compasión.”, Am 1.11 – 12), Amón (“con sus espadas abrieron a las mujeres embarazadas”, Am 1.13 – 15), Moab (“Profanaron los huesos del rey de Edom”, Am 2.1 – 3), Judá (“Rechazaron la instrucción del Señor”, Am 2.4 – 5), e Israel (“Venden por dinero a la gente honrada.. Pisotean en el polvo a los indefensos”, Am 2.6 – 16). En cada uno de los casos Dios anuncia que no permitiría que los pecados de dichas naciones quedaran impunes y por lo tanto tendrían que enfrentar diversos castigos por los mismos. El mensaje es común: invasión, destrucción de fortalezas, masacre de población, incendios, etc.
  2. La intensidad del castigo que se venía sobre Judá e Israel (Amós 3.1-2). Aunque Dios anunció castigo contra diversos pueblos, hizo énfasis en la disciplina que impondría a Israel y Judá y especifica la razón: “De entre todas las familias de la tierra, sólo con ustedes he tenido una relación tan íntima.” Era muy justo lo que Dios pensaba hacer, les dio tanto en su momento a ellos y por lo tanto esperaba mucho de ellos, pero fallaron.
  3. La importancia del ministerio de los profetas en el Antiguo Testamento (Amós 3.7). La Biblia dice, “De hecho, el SEÑOR Soberano nunca hace nada sin antes revelar sus planes a sus siervos, los profetas.” Dios usaba ampliamente a sus profetas para mandar sus mensajes a los pueblos del Cercano Oriente en el mundo antiguo. Eran tan importantes para él que no hacía nada si primero no lo revelaba a través de ellos. Dios determinó que las personas necesitaban saber lo que Él pensaba hacer antes de hacerlo, a manera de advertencia para ellos y dándoles la oportunidad de cambiar. O bien, llenándolos de esperanza con buenas noticias futuras. Una muestra más de que la humanidad nunca ha sido indiferente para Dios. Su mayor deseo es que las personas lo conozcan y comprendan su voluntad.
  4. El pecado de Israel. Durante todos estos primeros 6 capítulos encontramos diferentes denuncias con respecto al pecado de Israel que consistía principalmente de: a) injusticias y abusos hacia los pobres y los indefensos (Amós 2.6-7a), b) perversiones sexuales que Dios había prohibido (Amós 2.7b), c) idolatría (Amós 2.8), d) olvido de la voluntad de Dios (Amós 3.10a), e) robo y violencia (Amós 3.10b), f) mujeres alcohólicas, prepotentes e irrespetuosas con sus maridos (Amós 4.1), g) desprecio a los pocos honestos que quedaban (Amós 5.10), h) corrupción (Amós 5.12), i) religiosidad hipócrita (Amós 5.21), y i) arrogancia (Amós 6.8). ¡La lista era muy larga!
  5. Los repetidos llamados de Dios al arrepentimiento a través de circunstancias adversas (Amós 4.6-13). La Biblia describe cómo Dios mismo les informa que Él estuvo atrás de varios eventos que pusieron en aprietos a Israel por un tiempo y que tenían como objetivo moverles el corazón para que buscaran a Dios y se arrepintieran: hambres en las ciudades de Samaria (Amós 4.6), sequía intensa (Amós 4.7-8), plagas que arruinaron cultivos (Amós 4.9-10), y destrucción de algunas ciudades (Amós 4.11). Tristemente, después de cada evento adverso Dios se queja de la reacción de los israelitas: “pero aún así, no se volvieron a mí”. Israel tenía el corazón endurecido y no quería darse cuenta que era Dios quien estaba poniendo tantos obstáculos con el propósito de llevarlos al arrepentimiento. ¡Pero nunca quisieron reconocerlo! Y siguieron en la necedad de sus caminos. Cada evento adverso era una oportunidad para cambiar, pero ellos lo interpretaron de otra manera y perdieron cada oportunidad. El desastre final se acercaba.
  6. Un llamado más a arrepentirse. A pesar de todo el mensaje de juicio sobre Israel que ya estaba prácticamente decidido, es impresionante cómo Dios les seguía insistiendo: “¡Vuelvan a buscarme y vivan!… ¡Vuelvan a buscar al Señor y vivan!” (Am 5.4-6), “¡Hagan lo bueno y huyan del mal para que vivan!” (Am 5.14), “Odien lo malo y amen lo bueno” (Am 5.15). Y les dice, “Quizás el SEÑOR Dios de los Ejércitos Celestiales todavía tenga compasión del remanente de su pueblo.” Hasta el último instante Dios le tendió la mano a Israel para que se arrepintiera y regresaran a Él, pero tercamente no quisieron escucharlo. Ciertamente Dios quería evitar que su pueblo pasara por tanto sufrimiento y se esforzó en avisarles de múltiples formas, pero no quisieron escuchar.
  7. Dios utilizando al imperio asirio para efectuar su juicio. El texto de Amós no deja claro aún quién atacaría a Israel, pero en estos 2 capítulos deja 2 pistas: a) el anuncio de que Dios levantaría una nación enemiga que oprimiría a Israel por todo el territorio (Am 6.14), b) una muestra de las crueles costumbres de dicho pueblo: “Llegará el día cuando ustedes serán llevadas con garfios enganchados en sus narices” (Am 4.2). De acuerdo con el libro The New Manners and Customs of the Bible, de Bridge-Logos Publishers, los asirios frecuentemente llevaban a sus cautivos enlazados con cuerdas atadas a garfios clavados en sus narices. En 1843 se descubrió el palacio del rey asirio Sargón II en la ciudad moderna de Khorsabad, en Irak, donde encontraron varios esculturas con imágenes de prisioneros que tenían anillos de hierro incrustados en sus labios. ¡Y la profecía indicaba que a las mujeres las tratarían así! ¿Qué no harían con los hombres?

Conclusiones:

  1. Debemos comprender que los pecados de las personas recibirán la retribución correspondiente de parte de Dios en el momento que él lo determine. Lo que es un hecho es que de una u otra forma llegará, ya sea en esta vida o después de la muerte, en el juicio final. Por eso la humanidad necesita el perdón de Dios y por eso debemos continuar anunciando el evangelio, para contribuir a que más personas restauren su relación con Dios.
  2. Si Dios nos ha dado mucho, espera mucho también, como afirmó Jesús en Lucas 12.48 (DHH-LA), “Pero el criado que sin saberlo hace cosas que merecen castigo, será castigado con menos golpes. A quien mucho se le da, también se le pedirá mucho; a quien mucho se le confía, se le exigirá mucho más.” No menospreciemos todas la bendiciones que Dios nos ha otorgado sin merecerlas nosotros, más bien mantengamos un corazón agradecido con Él y siempre dispuesto a obedecerle.
  3. No permitamos que nuestro corazón se endurezca ante los repetidos llamados de Dios hacia nuestra vida. Si estamos experimentando circunstancias adversas consecutivas, tal vez son pruebas que tenemos que pasar o tal vez es Dios queriendo llamar nuestra atención para que nos acerquemos a Él. ¡Oremos por discernimiento!
  4. Apreciemos la enorme compasión de Dios que siempre hasta el último instante antes de mandar su juicio nos da una oportunidad más para arrepentirnos. De nosotros depende si la aprovechamos.

Los dejo con una imagen que muestra cómo los asirios transportaban a sus presos.

Prisioneros asirios

6 respuestas

  1. Me impacta el corazón de Dios para sus hijos, su Celo, su Compasión, su Amor, su Paciencia y en contraparte la ceguera espiritual y la falta de gratitud que llegamos a tener los hombres, pero también es cierto que Dios aprecia y bendice nuestra fidelidad a EL; les comparto con mucha alegría que el día de ayer nos comprometimos mi novio Hugo y yo!! Doy gracias a Dios por su misericordia y bondad para nuestras vidas y a ti Arturo por poner su “Lámpara a nuestros piés”.

  2. Retomo mis clases con uds. por un tiempo no conte con la computadora para ver las clases pero agradesida con Dios por retomar nuevamente el aprendizaje porq Dios siempre pone los medios para q nos mantengamos cerca de el y muchas gracias porq gracias a uds. aprendo mucho de lo q Dios quiere para la humanidad q Dios los siga bendiciendo.

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